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Amargura... Tal vez..

Pues hoy que se murió el Carlos Fuentes. Bien por él. Al menos sabe que mitad de lo que uno vive en este mundo es puritita mierda. ¿La otra mitad? Eso está por verse.

Dudo mucho que luego-luego se lo hayan llevado. De seguro lo tratan igual que a todos, uno más del montón. Del otro lado del velo no cuenta quién eres ni qué has escrito. Cuentan tus pensamientos y tus acciones en pro del ombligo terrenal. Ya ni siquiera el humano -- el terrenal. Así que estará esperando, todo solillo ahí, en Bellas Artes... o donde quiera que creamos que merezca ser velado. No pienso ir a verlo. Aunque me insista. No he leído ni una sola de sus palabras, no creo que quiera yo demostrar mi hipocresía en aparecerme muy mona ahí, como una de las de la veladora perpetua, a llorarle a un individuo que ni me va, ni me viene, ni me duele. Total. Se murió Carlos Fuentes. Sus libros siguen ahí, para el que los quiera leer se los chuletié. No es como si ya se murió, ¡Zooom! todos sus libros desaparecen en un acto de magia insólito. Los libros permanecen atrás, para recordarnos que alguna vez hubo un fulano que se llamaba así o asá y que murió como todo escritor quiere morir: rico, poderoso, influyente, y que todo el mundo crea que es la gran mierda.

Y si soy amargada, pues es muy mi amargura. Dice José Manuel García que "todos los días muere un autor al que nadie lee" y es cierto. Todos los días se calla la voz de un poeta, de un lírico, de un narrador... y nadie dice nada al respecto. ¡Pero que no se muera Carlos Fuentes porque entonces sí hemos perdido al papá de los pollitos! Porque ya no es Benedetti, ni el otro que se murió antes que él, ni el otro que sigue en la lista... ahora es Fuentes. Y es un sacrilegio que siendo escritora no se me haya ocurrido ni se me antoje (pa' que no empiecen con sus fregaderas) leer su obra.

Ai' que mi apá me la platique.. alcabo que él las cuenta más sabroso....


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2ndo Open Mic de Narrativa: Crónica de un Juego de Billar

 "Es imposible imaginar que Goethe o Beethoven fueran buenos jugando golf
o billares"
- H.L. Mecken

"La excelencia en este juego requiere que por voluntad desarrolles repeticiones monótonas
de habilidades fundamentales"
- Mike Candrea

"Vaya por delante que no hay palabras mágicas. No hay truco que abra los escaparates
de las librerías. Nada garantiza ver el fruto de tu esfuerzo, esa pasión donde dejas
tu piel y tu sangre. No hay otra receta que leer, escribir, corregir, tirar folios a la papelera
y dedicarle horas, días, meses y años de trabajo duro..."
- Arturo Pérez-Reverte




La noche es joven. Son las 6:50 p.m. en Ciudad Juárez -- que traducido quiere decir que es hora de despertar, irte de antro, verte con los amigos, irte a tomar unas chelas... Claro está, si no fuera por el pequeño detalle de que estamos hablando de que es Viernes Santo, y por lo regular a la familia le da "por guardar", aunque dudo mucho que siquiera el 50% de ellos sepa por qué guardan... y los que lo hacen lo aclaman a un dogma eclesiástico que ni ellos mismos entienden y entonces se enredan en un monólogo del cual sólo puedes escapar haciendo como dice el dicho... "when in Rome...". Por ello, cuando se anunció el Open Mic de Narrativa para este Viernes Santo del 2011, recibí varios mensajes y comentarios acerca de que si no sabía yo de que este día era día de guardar... (con el tonito de "¡Ignorante esta!" que se les da a esta clase de personas que no pueden vivir sin fregarle la existencia a los demás) y yo entonces me dirigí a cada una de estas personas con un ¿Guardar qué? Se guarda la ropa, se guardan las cosas, pero el espíritu y el alma no se pueden guardar -- es como decirle a un niño que Santa Clos no existe pero hay que juntar los huevos que un conejo deja regados por todos lados. Hay que liberar el espíritu y hay que fomentar - ahora que podemos - la cultura en esta ciudad. Por eso, no cancelamos el Open Mic en Cafebrería S & L: además, aquellos que no teníamos las intenciones de guardarnos nada necesitamos un respiro...

"Al menos si no viene nadie, nos reunimos los compas", dijo Antonio Flores. Y en el momento el comentario sonó lógico y hasta chida. "Nos hemos de juntar a jugar billar o algo así," dijeron algunos amigos. Al cabo que dos o tres escritores vienen, entre compas leemos, nos tomamos una chela y aquí se quebró una taza, chan chan, a jugar billar se ha dicho. Pos como jugamos billar, invito a la hermana, me dije... Total, bien puestas llegamos a la Cafe... para encontrarnos con un mostro... Y digo MOSTRO porque decir MONSTRUO es ponerle mucho "caché" a la palabra... Mesas llenas, gente sentada en las escaleras, 15 escritores anotados, empanadas de atún, papas locas y mucho café. Eso fue lo que ocurrió en este viernes santo, donde los que no quisieron guardarse sus palabras, los que no quisieron guardar su espíritu entendieron que tal vez las deidades entenderían su necesidad de ser escuchados y les perdonarían este "pecadillo" en medio de este juego de billar.

La mesa en el centro del PRONAF. Cada quien tomó su taco y rodeamos la mesa. Las bolas se acomodaron en el triángulo, se rodó la ocho y fue Mari Valles quien quebró, golpeando la bola blanca por el centro y partiendo de lado porque aunque el anuncio dice claramente NARRATIVA, nuestra bien querida Mari decidió abrir con un poema. Como fue su primera vez, le dimos chance de no salir del juego y volver a quebrar -- la bola blanca pegó en las chicas sin meter ninguna en el poquet pero agraciando a los presentes. Sigue en turno de pegar Diana Espino con una crónica de un viaje en rutera describiendo el silencio de las almas que no reportan ni dicen nada ante la situación de un crimen en la ciudad y la bola pega entonces en las grandes, metiendo la número 15 en el poket central derecho y acercando la ocho peligrosamente  a la orilla del pocket de la esquina superior izquierda. El juego sigue entonces.

Arminé Arjona no se raja. Con maestría anuncia el tiro y con un efecto arriba narra una historia donde dos compadres se encuentran en la encrucijada del sicarismo (nueva palabra en nuestro vocabulario del buen Juaritos) y de esta vida. Con el tiro embolsa dos bolas de las chicas y le acomoda el tiro a Raúl Ruiz. Este toma su saco, le quita la humedad para que no resbale (el cuadrito de gis necesita ser cambiado, comenta) y golpea directo pare meter la bola 11 al pocket. Pega y mete con el guión fumado del duende cachetón (viaje al cual todo el que ha sido estudiante puede asociarse porque carajos que si es cierto) pero luego hace lujo de su engolosinamiento y pega un tiro de efecto lateral y la historia del conferencista dando razones por las que el bisnieto de uno de los asistentes es marciano pega en una de las paredes sólo para entrar en el pocket; entretenida pero que pierde a la audiencia. Me piden desesperadamente un break -- hay que ir a fumar el cigarrito, comprar el café, levantarse a moverse, ver los libros... sacar la bola blanca del pocket...


Viene a escena una de las tahúres del juego: Suky Rosales y su historia de "Brujerías" (AKA "Por qué mi mamá es una bruja"; que por cierto arrancó más de un "si es cierto" en los labios de los presentes y un "mi amá también hace eso!!") que da un golpe directo al centro de la bola blanca y quiebra para meter una bola de las grandes en el pocket... aunque a ella le tocaban las chicas, de las cuales logra meter una de puritita acción de rebote. La audiencia (medio levantada y medio sentada; medio enviciada con el cigarro, medio enviciada con el café) le aplaude la participación y le abre cancha a David Martínez. A petición de la yours trully se pasa el taco por la espalda y le pega a la bola por efecto lateral para que con un tiro ciego trate de meter una de las bolas chicas en el pocket: la obra, una disección de su incredibilidad (o por qué no es creyente) fue como que la movida irónica de este juego santo. Con ambos se da el llamado de que el taller La Batea está presente. Luego llega del taller C. Montemayor Francisco Romo y termina la jugada planeada, metiendo una propia y otra del contrario; el cuento Victoria era mayor a las cuartillas permitidas pero por respeto al autor se le permite seguir adelante.

Un segundo break. Esta vez mayor al primero. La necesidad de descansar un poco aclama. Los asistentes están contentos, lo podemos notar. Ya no hay empanadas de atún, la cerveza se agota, el café sale que vuela y quedan pocas papas locas. Algunos vienen a despedirse, otros no lo hacen pero se entiende que tienen prisa. Otros deciden quedarse a ver a los campeones que están por jugar todavía. Se anuncia el evento del día siguiente: un juego de billar inglés con la presencia de los Fab Four: Mauricio, Antonio, Charles y Jorge. Hay más eventos en la Cafebrería y poco a poco la gente va diciendo de boca en boca lo bueno que es el lugar. Ya aplacada la raza, viene el siguiente jugador, Javier Armendariz. Trae un estilo muy fancy de jugar y lo demuestra, con un tiro semi-massé (en donde la vida nocturna de la ciudad se ve reflejada en un bar y en un pleito de aquellos que me contaba mi amá que le contaban sus compas que trabajaban en las vidas galantes y que iban a peinarse en la estética de la que ella era dueña allá por los sesentas) que falla en meter bolas al pocket pero que tiene lo suficiente para acomodar tiros y dejar un buen sabor de boca. Tras él, Carlos Murillo realiza un tiro directo para luego rematar magisterialmente con un massé perfecto con las que logra meter cuatro bolas (el primer tiro se deriva de un relato futurista con tintes periodísticos bastante ameno en donde Ciudad Juárez se encapsula y se convierte en una Ciudad-Estado del Narco dentro del Imperio Mexicano y cuyos resultados son ejemplo a seguir en educación, comercio, trabajo, etc... y el segundo - el massé perfecto - una GENIAL oda a la rutera... se mereció una ola de aplausos por parte del público).


Con justa razón, sube nervioso el siguiente jugador. Mauricio Rodríguez tiene años en el juego pero luego de la actuación que acabamos de ver es difícil seguirle el paso. Hace un singular movimiento y casi logra meter bolas en el poquet pero se quedan en la orilla (tal vez por el tono monótono que le da a su historia "La Cortina" que le quitó "el sabor al plato" como decía mi abuela) y luego llega Marisol Márquez con las hojas de un diario (el autor del cual se me escapa en estos momentos pero NO era Ana Frank!! pero que habla con jocosidad acerca de su vida en los locos 1800's) con las que envuelve su taco y tira para meter una de las bolas colocadas en la orilla. La blanca rebota en la pared y se le aplaude su buen tiro porque le acomoda el tiro a Antonio Flores, con "Un día común", con el que mete las bolas (2) hasta que queda la ocho. Cierro acomodando mi taco y pegando. "Norwegian Wood (Este Pájaro se Fue)" es el tiro con el que se mete la bola ocho luego de que la blanca pega en la pared y golpea a la bola. Se agradece entonces a la Cafebrería y a la gente que organiza estos eventos por permitirnos jugar un billar literario sabroso lleno de anécdotas, de pláticas y de letras -- sobretodo de letras.


Lo que instituciones del gobierno (federal, estatal y municipal) no han logrado hacer en AÑOS lo estamos logrando nosotros, con el esfuerzo de los escritores que nos acompañan y de aquellos que se acercan a escuchar lo que las plumas narran. Les aplaudo a todos y cada uno; por ustedes y para ustedes somos. 

¿Qué? ¿Nos vemos el próximo viernes pa' un jueguito de billar entre compas?
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La Ofrenda...

Era una reunión familiar como cualquier otra. Las tías mayores vestidas con sus telas floripondias y comentando de cómo cambian los tiempos. Las primas casadas con sus hijos chillones, los esposos de las primas casadas sintiéndose la gran mierda; los primos casados con tipas vestidas de putas, los cigarros, los celulares. Todo encajaba... menos el féretro en el centro de la iglesia.

Nunca en su vida fue un santo, pero todos actuaban como si lo fuera. Casi podían ver el humo salirle al ataúd cuando el padrecito le lanzó el agua bendita para recibirlo en el seno de la santa iglesia porque si no, no entra. Ahí va la madre llorando por la muerte de su santo hijo  y la hermana de la madre que no era su hermana, sino su media hermana o la mera verdad ya nadie supo entre tanta capirotada. Pero igual llora, porque el muertito la visitaba con frecuencia. Ahora la casa se sentirá sola sin quien la visite. Y solas se sienten ambas por ello se toman del brazo. Si no ha sido por la hija y por la sobrina, que armaron todo en cuanto supieron de su muerte, quién sabe dónde hubieran quedado. Se tardaron los de la SEMEFO un buen en entregarles el cuerpo todo mallugado, pero al fin se los entregaron luego de borrar toda culpa de las autoridades que no saben hacer mas que discursos de que todo va bien y de la negligencia de un grupo de médicos y enfermeras que dicen que todo está bien.

El primo está sentado a media iglesia, pero nadie le hace caso. Todos están ocupados en ver quién viste qué y en quién se ve mas viejo que la chingada. El primo aquel se ve más gordo y eso que es médico, aiga uste si lo que receta es medecina de a deveras y mira su hermana, más flaca y se parece un chingo a Laura Bozzo y a su madre, y su maridito que es una lacra pero ai andan los dos y mira su hermana, que se cree la muy santa y si todos le conocemos sus puterías a la cabrona y mira cómo se ve acabado el papá y vino con la vieja esa, descarada sinverguenza, con sus dos mocosas que nadie quiere, mucho menos nosotros... y mira ya llegó el tío con sus guaruras, ¡ay dios! ojalá y no vengan por él los de la Linea o los de la Zeta o los que sea que le traigan coraje, porque ya sabes lo que se dice de él y mira que las dos tías aquí andan, a sus noventa y tantos y siguen igual de destrampadas de siempre. ¡Pobrecita la madre! Llora que llora, sin pescar consuelo por la partida de su hijo, que dicen que fue por un asalto pero dime tú si los carjacking no se hacen así, rápido y a punta de pistola, no a este lo bajaron y lo madrearon a media calle y nadie vio nada, no si nadie ve nada, todo el mundo en esta ciudad es ciego cuando le conviene y es santo cuando se muere... pero bueno, a la madre de qué le sirven las palabras del padre que dicen que si uno no da pa la iglesia en las canastitas esas el hijo no se va con Jesús...y es hora del entierro y vamos a enterrarlo para hacer luego fiesta. Hay que vernos en otras circunstancias... ¿y tu hermana, mi´ja? Bien, con sus niños en la casa -- mi madre se quedó a cuidarlos... ¡me la saludas! Dile que soy su prima, su primo, su tía, su tío, el esposo, la esposa, la cuñada, la nuera, la madrina... ¿van para el entierro? Sí, allá los vemos. Qué bueno, para ponernos de acuerdo y hacer una fiesta... ¿cómo que nada más nos vemos en estas circunstancias? Está bien, ya tienen el número... hablen a la otra, o de perdis hablen para saber que siguen vivos, verás que si.

Me volteo a verlo seriamente. ¿Vamos al entierro apá? Mi padre, con una risa irónica, se sube al carro y me dice que no... Luego, le sube al radio y una canción de Hendrix se escucha mientras enciende un cigarro y yo trato de salir sin hacer mucho relajo de la iglesia. Tu hermana fuma mucho, ¿verdad? me pregunta y luego se rie al comentar lo gordo y lo viejos que se ven sus parientes.
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Narrativa de Juárez: Crónica de los Escritores Rock-Star


"El mayor placer de escribir no es saber de qué se trata, sino la música interna que generan las palabras"
- Truman Capote

"Cuando el ritmo de la música cambia, las paredes de la ciudad tiemblan"
- Platón

"Whole lotta' shakin' goin' on!!" 
- Jerry Lee Lewis


Abril, 2011.
Lugar: Cafebrería Sol y Luna, allá por el Pronaf, a unos metros de uno de los retenes de la Federal (y poco nos importa)
Ciudad Juárez, Chihuahua.


A un costado de lo que antes hubiera sido un centro cultural se levanta orgullosa la torre de la Cafebrería S & L -- donde el café es tan originario de esta ciudad como la cafetería en si.

Me desbordo en halagos hacia el lugar para que sepan exactamente de lo que hablo. Para que sientan el ambiente que se siente (valga la redundancia) al entrar y sentarse a tomarse una taza de café y escuchar los versos de poetas bohemios (Open Mic de Poesía con su host, Jorge "The Jedi Wolf" Landó) las historias de los jóvenes (¡Fuera Canas! con su host, Michell "El Chavo" Vásquez) y, por supuesto, el evento que ocurrió el día 15 de abril (osease ayer), donde los narradores  nos sentimos Rock Stars, subimos al escenario y entonamos nuestras mejores rolas... (Open Mic, Narrativa con su hostess, Yuvia "Miss Panda" Cháirez... AKA, La Rainy).

Escritores... Rock Stars... ¿Acaso hay diferencia alguna? No. Nos subimos al escenario y no queremos dejar el micrófono. Se nos recarga la adrenalina, la batería del corazón --- toda esa energía perdida cuando caminamos x la ciudad y nos encomendamos a Dios, al Diablo, a los Arcángeles y a los Demonios para que no nos pase nada, regresa a nosotros con tan solo tocar el micrófono y dejarnos llevar a los mundos que hemos creado en la hoja en blanco.. y luego arrastramos a nuestra audiencia a esos mundos. Y en esta ocasión, hubo rock stars de todo tipo: los que nos visitaron en espíritu y nos brindaron algo de su mojo literario (Isabel Allende, Walter Wellesley, Paul Auster, Truman Capote, John Fowles, Oscar Wilde, Isaac Asimov, Ray Bradbury, Giovanni Papini, Jorge Luis Borges, Orson Wells, Henry Miller, Agatha Christie, José Saramago) y aquellos que trajeron sus instrumentos, su fuerza y su rock-star quality y nos dieron tremendo concierto...

El primer Rock Star que subió a deleitarnos con sus acordes de urban blues (y que de cierta manera nos dio la "patadita de la suerte") fue el mundo que nos crea Miguel Ángel Chávez, quien comentó que su más reciente creación habla de lo que los gobernantes dicen acerca de la falta de tejido social en la ciudades... El mundo se llamó Tejido de Lycra y nos llevó a la experiencia de una ama de casa, que avergonzada de que el marido recoja latas, se divorcia de él y termina como prostituta. Acto seguido, tomó la guitarra e hizo su "pose de poder" David Martínez Reyes, que nos trae un trozo de su novela, "El Indiferente", la perspectiva de un escritor cuya alma de pronto se ve enmudecida por sus propios complejos... y nos envuelve con la forma en que los personajes interactúan mientras conversan en una cantina con los Beatles de Revolver como fondo. Luego, sube al escenario la vocalista de Monkey Jov (chiste local), Suki Rosales, con "Lo Tuyo y lo Mío", que refleja la locura de una mujer solitaria que, al matar al novio/amante/amigo, lo siente todavía en su alrededor, muy a la blues de Janis Joplin que conoce a Hendrix en un sábado por la noche. Ambos escritores, debo agregar son parte del Taller Literario La Batea, grupo de Rock Stars que hace presencia en los eventos que puede, para cantar sus más recientes creaciones.

Seguimos con el concierto, y le bajamos de ritmo para escuchar "Muñeca Triste" por parte de Martha Ida Porras, del Taller Literario Carlos Montemayor (y mil disculpas por olvidarme del nombre, pero en mi cabeza seguía apareciendo "Juan José" en lugar de "Carlos" y luego fue "Juan Carlos" y no quise cometerle injusticias al Taller --- cosa curiosa, no conozco a ningún Juan José [es decir, lo conozco, pero nada que ver con la literatura -- un saludo al Juanjo] ni a ningún Juan Carlos... y sí conozco a uno que otro Carlos pero creo que la barrera psicológica... en fin, estoy saliéndome del punto). La chica despierta en un hospital luego de permanecer en coma durante mucho tiempo, sólo para recapitular los últimos momentos de su vida y de cómo los detalles vienen y van sin que realmente les prestemos atención (aunque los nervios de nuestra Rock Star fueron un poco más fuertes y su voz se perdía entre el sonido de las farolas, el tráfico de afuera). Y cuando nos sentíamos arrullados con esta hermosa canción, vino a escena el Urban Funk de Francisco Romo, (también miembro del Taller Carlos Montemayor) quien con "Dulce Compañía", nos hizo ver el mundo de un individuo que, mientras le bolean las botas (y por un momento pensé que estaba en una casa de masajes, lo juro) empieza a recordar sus años de juventud y de cómo se enamora (y enamora -- guiño-guiño) a una chica a quien sólo nos la presenta como "La Menona"... (y no pude evitar sino de acordarme de una compañera de la carrera de veterinaria a quien le apodádamos justamente "La Menona"... pero nada que ver con el cuento). Baja nuestro funky writer y sube el ritmo con el Heavy Metal de Juan Carlos Esquivel Soto, escritor quien nos presenta un mundo en donde el administrador, atrapado en lo aburrido y cotidiano de su existencia hasta que regresa un viejo amigo a buscarlo por las ondas frecuentes del radio -- y casi puedo jurar que vi a James Dio cantando en las escaleras de la Cafebrería...

Baja Dio y no nos detenemos con el rock, pues hizo aparición Sting and the Police, solo que esta vez lo hizo con la ayuda del bajista afamado Javier Izaguirre R., coordinador del Taller Carlos Montemayor y miembro activo del Taller La Batea, cantando y tocando a dúo aquel tema famoso de "Un Frágil Ojalá" (NOTA: Aquí bien puedo estar echando mentiras acerca del título, puesto que mi memoria no es tan buena... pero recuerdo la historia perfectamente -- mil disculpas), en donde unos chicos y su madre, al ver desaparecido al periodiquero del barrio, comienzan a confabular acerca de su paradero....soñando con que tal vez se haya sacado la lotería y de que no fuese el suyo el destino de miles de personas que desde el 2008 vivimos en la incertidumbre del qué nos pasará hoy, en unas horas, o mañana, si salimos de casa a vivir nuestra vida cotidiana. Aplausos y aplausos. Sube al escenario con "Ética y Globalización" a manera de ensayo sinfónico Jorge Alvarado y trata de narrar, de manera peculiar entre padre e hija, la explicación entre la ética y la globalización -- en un mundo que, como decían los poetas, todos tenemos que ser hermanos. Le pasa la batuta a Javier Armendariz quien explica de igual forma la diferencia entre lo confuso, lo complicado, y lo sencillo desde la perspectiva de un estudiante que se acerca a su profesor en el momento break del maestro. Ambos ensayos sinfónicos dejan un buen sabor de boca y abren las puertas para el performance avantgarde de Antonio Flores Schroeder, coordinador del Taller La Batea y quien desde el bar de la Cafebrería ha estado posteando los eventos "en vivo y en directo" para el Periódico Norte de Ciudad Juárez. "Oriana" hace acto de presencia una vez más en la Cafebrería para recordarnos que ella sigue ahí, en la 16 de septiembre, en nuestra alma, en nuestra sangre.

Ya entrados en calor, llega partiendo plaza (100% Rock Star) el escritor Luis Luna con el relato de "La Máquina del Diablo" (la verdad no sé si así se llama la historia, nunca nos ha dicho el título verdadero y ya lleva como cinco años contándola...) en donde el diablo, tratando de ganarle la guerra a Dios por las almas, logra obtener el mapa donde se localizan los mundos y baja a corromper a aquel mundo donde la gente se rige no por el poder, sino por la sabiduría y crea la máquina que los hará "caer". Con las notas todavía estridentes le cede el micrófono a Alejo de la Rosa y su symphonic rock en donde el viento, el fuego, el día, la noche y la tierra se convierten en amantes de la madre naturaleza y engendran a los elementos y al hombre en una serie de altibajos estridentes que dejaron a más de uno con el espíritu abierto y las ansias de seguir con más.Cerrando la noche (y como hostess me reservo ese derecho), subí a entonar mi rock balad de "La Metamorfosis" con la esperanza de no decepcionar a la concurrencia. Espero no haya fallado en mi intento.

Y así, entre café, té, letras, escritores y rock stars, fue como el Open Mic de Narrativa en la Cafebrería S & L dio su primer concierto. Espero que en el futuro otros rock stars se acerquen a leer sus obras y a sentir con  nosotros la adrenalina que es crear un mundo y mostrarlo en un escenario bajo los acordes de nuestro propio ritmo salvaje que, como dijo Paul Auster, "nos ayuda a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas".
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