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no more i love u's

My laptop has been stolen.

UPDATE --- EL ROBO VULGAR DE UNA LAPTOP ---
3 de Diciembre del 2009

Pues si. Mi Laptop fue robada. No puedo decir que fue culpa nomas que mia, por taruga. Por confiar en la gente. Por no poner mi cabeza en el centro y determinar que aun cuando es por un momento, la gente todavia va a ser amante de lo ajeno.

Lo bueno es que mis identificaciones estaban en la otra bolsa, al igual que mis tarjetas y mi lana. Poco a poco fui recuperando lo que crei perdido: el celular, el mp3, el mouse... pero eso si, de la laptop, nada. Total -- espero que el degenerado (a) que se la llevo tenga en su conciencia lo que hizo.

Pase por las cinco fases del "grief":

1. Enojo --- cabrones hijos de la rechingada madre, pinches muertos de hambre, espero que se pudran en el infierno

2. Negacion -- Naaah... mi carro no... ese cristalazo no es mio.. NO ES MIO.. mi laptop esta en la cajuela...

3. Negociacion --- Dios mio, que no sea eso! Lo que sea por que esto sea un sueno!

4. Depresion --- por queeee???!!!

5. Aceptacion --- bueno... ya le estaba fallando el drive... no le sirve la pila... estaba crashing a cada rato... todos mis archivos estan en respaldo... la pantalla como que se miraba rara... ademas, ya queria cambiarla.

No hay mal que por bien no venga. Pensando perdido el celular, mi amiga Suky me ofrecio un blackberry. Mi celular aparecio... y misteriosamente piensa desaparecer nuevamente jajajaja. Luego, ayer me acaban de confirmar la existencia de un reemplazo para mi laptop. En espera esta semana para verla, calarla, y aceptar la oferna (o rechazarla, verdad?)

En cuanto a mi vehiculo, os puedo asegurar que es una zorra. Se dejo abrir el cofre para que se llevaran la pila y ahora permitio un cristalazo. Pero eso si, cuando le estaban poniendo la cadena de seguridad para el cofre, la alarma sonando a todo lo que daba... claro! pero que sono cuando se la estaban llevando? que sono cuando reventaron el vidrio? cabron... zorra. Hoy ire a reparar ese vidrio ya que en los ultimos dos dias no ha estado abierto x las inclemencias del tiempo.

Por lo pronto he regresado a escribir en papel... me siento casi como que escribiendo con tinta y a luz de velas, verdad? pero es un retraso temporal.

En cuanto a los que se llevaron mi laptop...

.... ni siquiera merecen que piense un segundo en ellos.

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Hombres G

Antier decidi desempolvar el baul de los recuerdos y me puse en la tarea de descargar los albumes de los Hombres G a mi CPU. Me puse a descargar tambien los gratos recuerdos de la memoria en donde estas canciones formaron parte del "soundtrack" de mi vida, no? Como la quinceanera de la hermana, el angel nocturno, el coche de la hermana y el Willies... en fin, una serie de cosas que realmente no me gustaria cambiar por nada ni por nadie.

Fueron el gran escandalo en el radio porque en su cancion, "Devuelveme a mi Chica" cantaban con orgullo el "Sufre Mamon!" que luego luego fue asi como que el grito de guerra de muchos prepubertos y no tan prepubertos que esperaban algo asi que les moviera el tapete. Me imagino que asi de debieron de haber sentido aquellos que vieron a Elvis mover las caderas por vez primera no? Y como dijo Paul McCartney, "El mesias ha llegado"... bueno, no tanto... pero lo que yo se y considero es que hubo un punto y aparte. Hubo un ANTES DE y un DESPUES DE...

Recuerdo que fue en el Jarro Caffe donde conoci a David Summers en persona. Yo y mis amigas estabamos disfrutando de una tarde grata, conmigo pretendiendo ser cubana, cuando despejaron el lugar. A nosotras nos dejaron permanecer dentro del recinto porque pos como yo era cubana no? Como iban a sacar al turista. Y que va entrando aquel hombre. Mas blanco que el pan de caja, alto, delgado y que de buena gana me firmo una servilleta. Luego fuimos al concierto y de ahi que obtuve su DNA al robar el vaso donde estaba bebiendo agua...

A quien no le da melancolia escuchar "El Ultimo Baile", "Devuelveme a mi Chica", "Marta tiene un Marcapasos", "En mi Coche", "Y Cayo la Bomba Fetida"... Quien no ha llorado como borracho con "El tiempo no es Mi Amigo", "Temblando", "Huellas en la Bajamar" o cantado en el kareoke como guajolotes desgarvanzados "Te quiero"??? Muchos de nosotros encontraron en los Hombres G ese soundrtack de nuestras vidas...

... y muchos de nosotros todavia sonreimos como diablos al acordarnos de todas esas aventurillas...

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Revolucion Mexicana --- En serio?



Creo que el cartón de arriba lo dice todo.

Revolución Mexicana. A 99 años de que se inicia la lucha por mejorar las condiciones de vida de los Mexicanos, nos venimos preguntando para que chingados se hizo si seguimos viendo las mismas condiciones. Los agricultores, campesinos que sangran en nuestro país, viendo sus derechos pisoteados, sus sueños mal logrados, siguen preguntándose hasta cuando van a dejar de pasar hambre, miseria y desconsuelo ante una sociedad que se niega a ver lo que tiene frente a sus narices. La ola de violencia que vive nuestra ciudad nos hace pensar en cual es el motivo de celebración cuando las balas llueven y matan a personas inocentes, o cuando los asesinos sin escrúpulos se ponen a matar frente a una escuela primaria, en donde nuestros niños, el futuro de este país, aprende que para sobrevivir no es necesaria una educación, sino tener acceso a un arma, saber apuntar y disparar sin pensar en las consecuencias.

Rescato el comentario en la nota de OPINIÓN del Diario Digital escrito por Sergio Sarmiento...

La Revolución

Sergio Sarmiento
Periodista y Analista Político | 19-11-2009 | 23:16 | Opinión

“No puedes hacer una revolución con guantes de seda”
Josef Stalin


Distrito Federal– A los mexicanos nos gusta celebrar los grilletes que nos impiden avanzar. Por eso cada 20 de noviembre festejamos el inicio de una Revolución que no sólo dejó un trágico saldo de muerte y destrucción a lo largo años sino que con el paso del tiempo creó los lastres que nos han impedido construir un país más próspero.
Los políticos mexicanos defienden el mito de la Revolución porque de él han vivido durante mucho tiempo.

De hecho, les ha servido de excusa para saquear al país. Durante décadas han justificado sus acciones y los impuestos que nos cobran a los mexicanos por una supuesta labor social surgida de la ideología revolucionaria. Pero a un siglo de distancia del triunfo de la lucha armada, México sigue siendo un país pobre y su distribución de la riqueza es una de las peores del mundo. En buena medida la culpa es del sistema político surgido de la Revolución.

Los gobiernos mexicanos del último siglo han querido presentar la presidencia de Porfirio Díaz como un tiempo de desastre económico y explotación.

Los datos históricos, sin embargo, nos revelan que se trató más bien del primer período de crecimiento sostenido en el país desde la Colonia.

No hay duda de que don Porfirio presidió un régimen autoritario, pero autoritarios han sido también los gobiernos surgidos de la Revolución. La lucha armada no nos trajo nada mejor.

Muchos políticos e historiadores defienden la Constitución de 1917 como el anhelado fruto del sacrificio de la Revolución.

Es el fin que justificó los medios de siete años de guerra y saqueos en que distintos grupos armados se disputaron el país.

Pero la Constitución del 17 no sólo traicionó los principios liberales de la de 1857, sino que además se ha convertido en un lastre permanente en los intentos por construir un país más próspero.

La carta magna del 17 es con frecuencia presentada como la primera “constitución social” del mundo.

La verdad es que ha destruido riqueza, ha impedido la inversión productiva y ha empobrecido a los mexicanos.

La distribución de la riqueza, por otra parte, no parece ser hoy significativamente mejor que la de tiempos de don Porfirio. México se ha quedado estancado durante mucho tiempo, mientras que otros países que eran más pobres que el nuestro, como Corea del Sur, nos han rebasado de manera contundente.

Quizá es porque ellos nunca tuvieron una revolución que les impusiera una “constitución social” que impidiera su desarrollo y aumentara su pobreza.

Cuando en una ocasión se le preguntó a Zhou Enlai, quien durante décadas fue primer ministro de la China comunista, cuál era su opinión sobre la Revolución Francesa, él respondió: “Es demasiado pronto para saber.” Si bien nadie puede negar el sentido filosófico de la respuesta, hoy podemos darnos cuenta de que quizá no quería saber.
Mao Zedong y Zhou Enlai consideraban a la Revolución Francesa de 1789 como un antecedente ideológico de su régimen. Se negaban a reconocer que la dictadura que ellos encabezaban empobreció de manera brutal a su país.

Millones murieron de hambre como consecuencia de la colectivización de las granjas y del desplome de la producción.

Si bien los líderes chinos afirmaban, como los mexicanos ahora, que el suyo era un “régimen social”, el despegue sólo vino después de que China adoptó un sistema de libre mercado.

A 100 años de distancia nuestros políticos son bastante más hipócritas.
No nos dicen que es demasiado pronto para juzgar la Revolución Mexicana. Afirman, contra todas las evidencias, que ha sido un verdadero éxito. Se niegan a aceptar que fue el inicio de un régimen que, lejos de ser social, ha mantenido a millones de mexicanos en la pobreza.

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Entre Lineas -- 4

Episodio 4: The Few… The Proud… The Geeky


El día había llegado. El primer evento era la carrera de velocidad con obstáculos en parejas. De dos en dos se iban enfrentando hasta quedar solo ocho equipos vivos. Leyb se haría cargo para el equipo que se presentó al evento con el nombre de: El Clan.

- No dejes que el Trolo te meta el palo de hockey entre las piernas – le decía Rave mientras se preparaban para la salida. Leyb iba por la carrera con objeto al frente – y no dejes que te tome la delantera. Aléjate de él lo más que puedas.
- Acuérdate que queremos pasar a la siguiente ronda para darle en la madre a Vodka, no queremos darle en la madre a otro – dijo Góspel.
- Y si quiebras mi palo de hockey te mueres, también acuérdate de eso – dijo Rag seriamente.

Sin problemas, Leyb logró cruzar a la meta primero, sin quebrar el palo de hockey de Rag. Luego, estaba la caída en picada. Subirían a una plataforma que se sostenía mágicamente a quince mil pies de altura y desde ahí se lanzarían, en caída picada y remontaban antes de hacerse torta en el piso. En el piso estaban los jueces que determinaban quién llegaba más cerca del piso. Sin embargo, no hubo duda alguna de que Rag era quien era: un campeón en el evento. Llegó tan bajo en el piso, que rozó el césped con su cuerpo y pudo remontar el vuelo por algo que muchos catalogaron como un milagro y otros como la prueba suficiente para determinar que Rag había vendido su alma al diablo. Uno a uno de los eventos, el Clan avanzaba a las finales con paso firme. Góspel, la reina de la patineta y el snowboard. Rave, del lanzamiento en vertical y el arco. Devon en velocidad pura con obstáculo con pelea. Al final, como ya era predicho, quedaron ellos y el equipo conformado por Vodka.
En su equipo, Vodka tenía a dos integrantes que habían ganado el trofeo con Miztli Rock y que cuando él murió lo siguieron ganando con Vodka (lo cual como que hacía que Leyb se sintiera traicionado, pero ya verían los hijos de su perriuska-miuska). Sus nombres eran Shamú y Jimmy. Los otros dos, Avangarde y Funk, eran enemigos naturales pero los unía la pasión por el deporte. Antes y después de los Juegos, estos dos individuos no se podían ver ni en pintura, pero ambos reconocían las habilidades del otro y como aquí lo importante era ganar, ponían sus diferencias a un lado para hacer una mancuerna letal. Leyb y Devon ansiaban el momento de competir con ellos en la carrera por parejas (bueno, Leyb ansiaba por los dos).

- Esto es estúpido – dijo Irasumi mientras ayudaba a Rag a colocarse el ala de nuevo en su huequito normal mientras que Rag se abrazaba de un tronco de madera colocado ahí para dichas circunstancias. Estaban en las tiendas de campaña destinadas a la enfermería. Irasumi tiraba y tiraba hasta que aquello tronó y Rag gritó de dolor con lagrimitas saliéndole de los ojos.
- ¡SALVAJE! ¡IRASUMI SALVAJE!
- Pos eso te mereces, por andar con estos – dijo Irasumi molesta. Adagio le ayudaba a Devon a ponerse un vendaje en la pantorrilla (tenía una cortada que requirió puntos luego de que uno de los rivales traía una navaja oculta en su palo de hockey) y por la cara de angustia que tenía, debemos adivinar que aquello se miraba sumamente desagradable y aparatoso - ¿Qué ganan con todo esto, eeeh? Si quieren el trofeo, con todo gusto les mandamos hacer uno.
- No es el trofeo – dijo Leyb apretando los dientes, aguantándose el dolor (como los meros machos) de que Beau le estaba acomodando los dedos de la mano izquierda uno por uno y luego le ponía una pomada hecha con hierbas antes del vendaje – es el orgullo.
- Pues el orgullo te va a impedir masturbarte por las próximas tres a cuatro semanas – dijo el centauro haciendo el movimiento de que quería ver ahora la otra mano.
- ¡No importa! – exclamó Góspel - ¡Yo y mi mano le ayudaremos a masturbarse en paz!
- ¡Yo también ofrezco mi mano para consentir a un amigo en su momento de necesidad! – exclamó Rave.
- ¡Gracias amigos! ¡Son a toda madre, no esperaba menos de ustedes! – respondió Leyb conmovido.
- ¡Son una bola de enfermos! – dijo Irasumi terminando de colocar la tablilla en el ala de Rag - ¿Sabes que cada vez es más difícil decirle a la gente que te conozco?
- Al menos yo no me ando besuqueando con Ska en lo oscurito – dijo Leyb con su espíritu fregativo a todo lo que daba mientras Beau le ponía una bandita en una cortada de la mano opuesta a la vendada - ¿Ya le dijiste a Arhes que le andas poniendo el cuerno con Ska?
- ¡Lo que haga o no haga yo no es asunto de Arhes, ni tuyo, ni de nadie! ¡Si yo me quiero dar mis besotes con Ska me los doy -- ¿Y?!
- ¿Ya sabe que eres leprosa? – preguntó Devon siguiéndole el juego a su hermano.
- El también es leproso, fíjate: nos encanta compartir pedacitos de costra que se nos caen por la lepra en la lengua, por eso me gusta.
- Irasumi, cómo eres asquerosa – dijo Adagio.
- Hola Heavy – dijo Rag de pronto e Irasumi sintió que la sangre se le iba a los pies, sobre todo cuando Heavy le colocó la mano en el hombro.
- Sí, Irasumi, cómo eres asquerosa... besándote con Ska, ¿Qué's eso? – dijo Heavy en son de broma – Hasta parece que nunca les dijeron que no anduvieran olisqueando en la basura.
- No le vayas a decir a mi apá, capaz que va con el machete...
- Seré chismoso, ¡pos esta! – Heavy sonó ofendido por el simple pensamiento y le dio a Irasumi un pellizco. Luego vio al resto de la comitiva - ¿Y ustedes? ¿Qué demonio los atacó?
- ¡Los tramposos del Darko y su palomilla! – exclamó Góspel molesta - ¡Cabrones! ¡Traían pinches navajones escondidos por todos lados, mira como me dejaron al pobre de Devon!
- Cuarenta y ocho puntadas en la pierna – dijo Devon mostrando los dedos a Heavy con el número dicho y apuntando a la pierna vendada – y esta chiquitilla en el brazo, nomás fueron diez – mostró el brazo vendado ya – pero como me las hicieron aquí, pos ya te imaginarás que parezco calcetín mal cocido.
- ¿Y ya perdieron un diente? – preguntó viéndolos a todos alternativamente.
- Uno y medio, – dijo Rave apuntando a sus dientes de enfrente – el Darko me dio con el palo de hockey. Pero yo le metí el palo entre las piernas – rió orgulloso y señaló toda la línea de dientes frontales – Mira... todos... se los va a tener que poner nuevos el cabrón. – todos le hicieron porra y Devon hasta le dio el "high five".
- ¿Tons qué le digo a su apá, que siguen vivos?
- Sí – dijeron todos a coro.
- ¿Cómo está por cierto? – preguntó Leyb.
- Bien. Ayer lo encontré tirado a media sala, balbuceando algo acerca de que Paris le había dicho cabra enferma o algo así. En fin, ¿cuándo es la final?
- Mañana sabemos los eventos y la final es dos días después. ¿Vendrás? – dijo Devon. Ya estaba muy metido en el calor de la competencia (atrás quedó su rechazo a participar del todo).
- No me lo perdería – dijo Heavy sonriente.

Al salir de las tiendas de enfermería, se dirigió a donde sabía que Vodka estaba con su palomilla también recibiendo atención médica. Vodka estaba ajustando unas correas a uno de los protectores de las piernas cuando vio venir a Heavy, quien le hizo señas de que caminaran.

- Hace tiempo que no te veía por estos rumbos – dijo Heavy mientras ambos caminaban por entre las tiendas - ¿Cómo va todo por Khoriean?
- ¡Grandioso! – exclamó Vodka en tono sarcástico – Ya sabes que me encanta rodar entre vidrio molido todos los días.
- ¿Tan mal?
- Digamos que aparte de las broncas internas tenemos las broncas de los demonios, aunque ellos no dan tanta guerra, con eso de que también se andan dando en la torre entre ellos como parte del reacomodo de poderes. Si no te creas, el puto del Kube se echó a varios de los grandes por delante cuando hizo su famoso acto del hara-kiri.
- ¿Y Aramis?
- Sigue en la tierra, muy por debajo del radar, gozando de las mieles de tener a Acbal de concubina. El que está haciendo un puto desmadre ahí es Ion; el cabrón, mira, bien de la manita de Rati y de su hermanito el Yshtan se están ejecutando a todos los ángeles de la tierra con todo el morbo y lujo que uno se puede imaginar. Como que Lucifer está bien happy de que Aramis se haya escapado después de todo... bueno, de que Danká lo haya ayudado a escapar.
- ¿Qué me dices de tu padre?
- ¡Bha! ¡Ese! – exclamó Vodka con cara de pocos amigos – Supongo que sigue vivo, porque la mera verdad nadie sabe dónde está ni qué hace. Ravana dice que llegó un día, le aventó la placa sobre la mesa y muy quitado de la pena le dijo que se tomaba un sabático. Yo creo que Ravana sabe dónde anda pero no suelta prenda. Algo se traen esos dos. ¿Y los tuyos? No he visto a Aik por ningún lado.
- Anda arreglando unos asuntos fuera de la ciudad. ¿Sabes algo de Hard?
- No desde que se armó en grande el pleito entre él y Litch allá en Bangladesh.
- ¿Qué pasó? – preguntó Heavy preocupado.
- Pues nada, que Litch--- ¿Sabes que Litch es un demonio?
- Algo me han dicho.
- Bueno, pues que Litch tomó el mando de los demonios musicales que antes andaban con Lysis.
- ¿¡Los músicos!? – casi grita el otro todo escandalizado - ¿¡Mi muchachito tiene el control de la secta esa!?
- ¡Baja la voz! – exclamó Vodka haciendo movimientos con las manos para que Heavy se controlara - ¿Ya ves? Por eso nadie te dice nada.
- Bueno, ya, dime todo de una buena vez. ¿Qué pasó en Bangladesh?
- Pues que Litch, ya en control de los músicos, localizó a Asmodeus (el que les faltaba) en una prisión angelical en Bangladesh. Hard fue tras él junto con Harvey y en Bangladesh se encontraron con la compañía comandada por Soft (que eran los que resguardaban la prisión) y armaron un tremendo pleito. ¡Nom'bre! ¡Aquello fue un destripadero padre! ¿Todo para qué? Para que al final los demonios se llevaran a Asmodeus de todas maneras y de los demás, ni el rastro todavía. ¿No se ha comunicado contigo?
- No.
- Pues ahí tienes. Ahora que los músicos andan comandados por Litch ya no tienen contrato con Aramis porque la que tenía el contrato de "lealtad" hacia Aramis era Lysis y como el resto le debían lealtad a Lysis por consiguiente se la debían a Aramis. Ahora son una palomilla de demonios musicales, libres como pájaros y que vienen con todo para tomar el lugar que dejó Itzy-Ky. Supe por ahí que Nuéval anda reacomodando a su ejército para levantar a Abismo otra vez.
- Sí, - dijo Heavy pensando en otra cosa a la vez que veía a Leyb y compañía salir de la enfermería – me llegó el chisme. Vodka, ¿tú qué sabes de Beau?
- ¿Beau? – dijo Vodka viendo en la misma dirección. El centauro traía en su lomo a Devon – Supe que supuestamente él y Litch andaban disputándose el puesto de Itzy-Ky. Pensé que estaba aquí ya arrepentido de sus pecados.
- No. Apareció un día sin memoria alguna de eso y convertido en centauro. El dice que se fue de la ciudad a la Tierra junto con un grupo de escandalosos y que les sacaron pleito a unos ángeles allá. Que después de eso, despertó en Caracau así y con una muy mala reputación. ¿Puedes investigar lo que pasó? Hasta ahorita yo no he tenido suerte y ninguno de mis canales la ha tenido tampoco.
- Preguntaré a mis fuentes, aunque mi madre también anduvo investigando por ahí y no encontró pista alguna que le diera referencia a lo que pasó. De todas maneras, veré lo que puedo sacar otra vez.
- Gracias, Vodka. Y... si se las vas a partir, se amable.
- ¿Bromeas? – dijo Vodka con una sonrisa de orgullo – Estuve esperando mucho tiempo para vengarme de Miztli, no pienso dejar pasar la oportunidad. – y al ver la cara que puso Heavy, concluyó – Sí lo sé todo: yo le ayudé a Kube para hacer todo esto posible.
- ¿Y sabes quién es la madre? – preguntó Heavy con curiosidad. Vodka sonrió.

Al día siguiente, estaban todos reunidos en el escenario funky en donde iban a anunciar los eventos y los competidores entre ambos equipos finalistas. Estaba presente en el evento en parte porque era de las que estaba repartiendo volantes con los horarios de los eventos y en parte porque Irasumi estaba orgullosilla de sus hermanos, aunque por fuera rodara los ojos y dijera que aquello era un festival de testosterona. Se movía de aquí para allá rodando en sus patines, invitando a todos para que fueran al rally del evento.

- ¿Y a mí no me vas a invitar? – le preguntó Arhes tomándola por sorpresa.
- ¡Canijo! ¡Deja de aparecer por la espalda, me vas a matar de un susto! – Arhes rio. Ya se encontraba repuesto de los golpes y había regresado a ser la belleza andante que siempre fue.
- Lo dicho, ¿a mí no me vas a invitar a tu fiesta de machos?
- Toma, – dijo Irasumi entregándole un volante y continuando con su tarea – disfrútalo.
- ¿Y tú no vas a ir? – dijo Arhes tomando el vuelo así como que flotando en el aire, yendo a la par con Irasumi.
- Arhes, tengo servicio con Ska: TENGO que ir.
- ¿Y no puedes NO ir?
- No. Si no voy me meten al bote. Es parte del trato por lo de... tu sabes... aquello.
- Ah, sí... aquello. Oye, aquello… bueno, lo que pasó después de aquello fue lindo. Deberíamos hacer lo que pasó después de aquello más seguido. – esto hizo que Irasumi se detuviera y se quedara perpleja viendo a Arhes, quien siguió revoloteando adoptando una pose como si estuviera recostado con el vientre en el césped y recargado sobre sus codos pero en lugar del césped, el aire. Tenía en sus labios una leve sonrisa franca.
- ¿Qué todavía no se te pasa el efecto? – preguntó la otra con voz nerviosa.
- ¡Ay qué graciosa! ¿Recuerdas lo que te dije después de hacer lo que pasó después de aquello? Lo dije en serio.
- No, no lo hiciste – dijo Irasumi siguiendo su camino, viendo al suelo, a los lados, como que si con esto Arhes dejara de seguir flotando detrás de ella, y sintiendo que de pronto se ponía de mil colores.
- Yo tomo esas cosas muy en serio.
- ¡No es cierto! – dijo y patinó más rápido. Arhes no la siguió más que con la mirada.
- ¡Mujer hermosa que envidia causas a los luceros! – dijo para sí con un suspiro.

Al castillo lo inunda el silencio.

Puedo escuchar el caer de la lluvia afuera, como si el cielo mismo se hubiera entristecido por la partida de Masha. Hasta la gente que ha venido a dejar las ofrendas se sienten vacias sin la alegria de Masha. No se que voy a extranar mas, si su risa, o si su voz, o si la forma en que sabia exactamente que decir cuando me sentia mal. Nedra parece un fantasma. Todo parece perderse en el silencio, en el vacio que se siente por todos los rincones.
Masha odiaba el silencio.

Paris ha venido a verme y le pedí a Ingram que lo atendiera y lo despidiera. No quiero ver a nadie. No quiero saber de nadie ni de nada, no quiero hablar, no quiero sentir, no quiero nada. Quiero perderme. Quiero que esto se vaya – quiero que Masha regrese y me diga que es una broma, que me diga ayanka otra vez, que se vayan todos, déjenme en paz. Masha se ha ido. Que no entienden que parte de mi corazón se fue para siempre?



Un pajarito se paro sobre una de las ramitas de un arbol para ponerse a cantar y poco despues recibio una certera pedrada que hizo que le dijera adios al mundo cruel. Aik se sento en el porchecito de la casa mientras una ligera lluvia comenzaba a caer. Tenia cara de pocos amigos y un terrible dolor de cabeza, un vaso de menjurge al lado y el diario en la mano. Se sentó en el piso de madera y se recargo sobre la pared. Todavía le daba vueltas todo. Cuando vio a Heavy aterrizar, quiso matarlo.

- Te odio - le dijo en cuanto Heavy estuvo lo suficientemente cerca - ¿sabes que te odio?
- No sabes controlar tu alcohol - dijo Heavy sentándose a su lado con una risita burlona.
- Graciosito. Si se controlar mi alcohol, pero esa porquería que me diste no es alcohol: es tortura del diablo, eso es lo que es.
- ¿Que tomas?
- No se - dijo Aik viendo el vaso con asco y pasándoselo a Heavy para que lo oliera - fue lo único que mi estomago no quiso devolver.
- Mmm. Salsa de tomate. ¿Que dice tu vieja?
- Mi vieja tenia un hermano que se llamaba Masha. Total que un día se van el, la esposa y otros amigos a cabalgar por el reino y ¡pum!: Masha y dos de sus camaradas caen de un peñasco y se matan. Vivían en Lenka, ¿te acuerdas de esa ciudad?
- ¡Ah! La casa en la playa. Si, la recuerdo... oh gloriosos días de playa - Heavy sonrió al recordar las travesuras.
- Bueno, pues esa casa era la casa del hermano y su esposa pero cuando se muere el hermano, la esposa se fue a vivir un tiempo con Universo. Eventualmente regreso a Lenka y se volvió a casar con un Duque muy adinerado; tuvo dos hijas, muy lindas por cierto pero no tuvo críos con el hermano de Universo, por lo tanto el único lazo que tenia con la Familia Real era Universo, quien la quería como una hermana. Oye, no tenia idea de que Universo adquirió los poderes hasta que tomo el Hexágono y que Insfendarmad los tomo cuando Universo lo nombro guardia personal.
- Creí que Universo era hija de Kat-Wa. - dijo Heavy con desconcierto.
- Lo era. Pero su madre era mitad mortal, mitad hada y el ser hija de Kat-Wa solo le confirió el poder y la habilidad a su cuerpo de poder soportar tal cantidad de magia. Una vez que fue duena del hexágono, entonces sus habilidades mágicas eran comparables con las de una diosa.
- Bueno, ¿y que mas dice?
- Ay... dice que estaba asi como que enamoradilla de Paris y el de ella; - rio Aik hojeando el libro - hasta solicito cortejarla y toda la cosa. Su matrimonio era casi un hecho cuando llego un dia a profesarle a su hermano sus deseos de unirse con ella. Y la otra toda volada, - leyo - "no sabia ni donde meterme. No se si era el calor del dia o mis mejillas sonrojadas por la emocion que senti cuando Paris dijo esto a viva voz y delante de toda la corte".
- Y se la bajaste... - dijo Heavy y Aik dibujo una sonrisa traviesa mientras aceptaba con la cabeza - ¡Hijo de la chingada!
- Todo fue en terreno justo – dijo Aik a la defensiva – ambos tuvimos la misma oportunidad, es más, ¡él llevaba la delantera!
- Ay Aik...
- ¿Y los muchachos?
- Siguen vivos - dijo Heavy. Aik lo miro fijamente - ¿Que?
- ¿Sanos y salvos?
- Si.
- Tu ceja izquierda esta temblando, mentiroso.
- Bueno... nomas poquito maltrechos - dijo Heavy haciendo mímicas con sus dedos.

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Entre Lineas -- 3

Episodio 3: La Unica Cosa Peor que Puedes Tener en la Vida es Talento Desperdiciado


Rag vio venir a Leyb acompañado de una de sus amigas. El nombre de la chica era Góspel. Era una mujer alta, no era muy delgada sino mas bien rolliza y bien pechugoncita, con el cabello largo y chino, ojos almendrados y piel canela. Sus alas eran blancas. Vestía con pantalones de mezclilla aguados que prácticamente arrastraban de lo largos que eran, camiseta aguada y un gran número de pulseras que hacían ruiditos como cascabeles cuando movía las manos (esa mujer hablaba con las manos). Traía colgados dos collares: uno con una cruz y el otro con el mechón de pelos que ella decía eran de un niño (la cruz, ella aseguraba que era de alguien que todavía no conocía pero que ya mero, ya mero). Verlos juntos era así como ver el circo venir. Se la llevaban muy bien y usualmente las carcajadas de ambos se podían escuchar por muchas cuadras a la redonda. Por eso, al verlos llegar a su casa, Rag sintió así como han de sentir los venados cuando se ven acorralados por los cazadores. Se aferró a su palita de jardinería y tragó saliva.

- Rag, ¿estás ocupado? – preguntó Leyb sentándose al lado del ángel que le mostraba la palita y le hacía entender que estaba ocupado en la jardinería de su casa. Góspel se sentó del otro lado.
- Queríamos saber si te interesa darle en su madre a Vodka – dijo Góspel muy quitada de la pena. Rag se volvió a verla con ojos desorbitados.
- ¡Góspel! Discúlpala, a veces se le olvidan sus modales. Pero bueno, ¿quieres?
- No es que tengas mucha opción. – dijo Góspel entregándole el paquete de participación. Rag vio aquello con cara de duda – ¿No es grandioso? ¡Eres parte del equipo! – y con esto, le dio un abrazo. Rag se la quitó de encima, con ojos de demandar una explicación – Leyb te inscribió como parte del equipo para los Juegos en donde le vamos a partir su madre a Vodka... oye, Leyb, si le vamos a partir su madre a Vodka, ¿no es como partírsela a la Reina Música?
- Emocionante, ¿verdad? – Leyb reía tontamente.
- ¡CON UNA CHINGADA! ¡¿Y A TI QUIEN CARAJOS TE DIJO QUE YO QUERIA PARTICIPAR EN SEMEJANTE PENDEJADA?!

Góspel y Leyb vieron a Rag, quien respiraba agitado y acababa de gritar aquello.

- Vaya, - dijo Leyb – nunca pensé ver el día... Rag, mira, necesitábamos un miembro más porque Ska no quiso que Beau participara y pues tu nombre fue el primero que se me vino a la mente. Mira, vamos a estar tú, yo, Góspel, Devon y Rave. Ni siquiera tienes que hacer nada, nomás pararte ahí y verte bonito.
- Que en tu caso no va a ser problema bombón. – dijo Góspel corriendo un dedo por el brazo de Rag de manera seductora, aventándole un besito luego. Rag sintió los escalofríos recorrer su cuerpo.
- Además, no querrás que todo el mundo piense que eres una gallina, ¿verdad? – dijo Leyb a punto de hacer el "vuelo de la gallina" pero luego Rag lo vio sin expresión en el rostro - Okey, mal ejemplo (a ti no te importa qué diga la gente de tu ya peculiar estilo de vida ahora que me acuerdo). Pero será algo nuevo, divertido y que nunca has hecho en tu vida. ¿No me andas diciendo toda la vida que te gusta experimentar y madres de esas?
- ¿Habla? – dijo Góspel.
- ¿No escuchaste las palabrotas que se aventó ahorita?
- No pos sí.
- Está bien – dijo Rag serenamente. Ambos se volvieron a verlo (cuando Rag habla...) - lo haré... bajo una condición.
- La que sea – dijo Leyb.
- Que ella cante bajo mi dirección en la ceremonia de clausura – dijo Rag apuntando a Góspel, quien vio a Leyb con aire de desgracia.
- Esta soy yo, tomando una bala por el equipo. – dijo en tono melodramático. Luego, cerrando los ojos y mostrando su hombro al bajarse el cuello de la camisa, prosiguió con su melodrama – Está bien, Maese Ragdelion: cantaré en la ceremonia de clausura lo que usted quiera que cante.
- Bien – dijo Rag sonriendo y poniéndose de pie - ¿Hay algún ensayo o práctica o algo?
- Hoy, en el barranco del muerto, en dos horas – dijo Leyb casi sin entender.
- Bien. Voy a buscar mis patines y mi palo de hockey. Los veré ahí.

Rag entró a su casa cargando con su paquete. Leyb miró a Góspel con cara de asombro y duda a la vez.

- ¿Tiene patines? – preguntó Góspel.
- Deja tu eso, el desgraciado SABE dónde está el barranco del muerto, ¡y tiene un palo de hockey!

A la hora indicada, ahí estaba Rag, con su palo de hockey y sus patines al hombro, vestido de camiseta de tirantes y pantalones cortos que permitían ver sus rodilleras algo gastadas. Todos los invitados a la barranca estaban así como que con la baba caída pues de todo se imaginaban, menos que Rag anduviera en esas cosas. Ahí estaban Leyb y Devon, el primero abrochándose los patines y el segundo con cara de angustia y de que prefería estar en todos lados menos ahí. Luego estaban Góspel acomodándose las rodilleras y Rave, estirando las alas. Rave era un joven delgado y de aspecto demacrado, que fumaba como chacuaco y que tenía el cabello maltratado, mal cortado y de muchos colores. Tenía unos hermosos ojos plateados y alas del mismo color; su piel era clara, con sus brazos tatuados desde los dedos hasta los hombros. Usaba dos argollas en cada ceja y un piercing en la lengua. Era como que el vocero de las fiestas "underground", mismas que organizaba con majestuosa maestría. Se decía que tenía nexos muy fuertes y que inclusive había sido uno de los pupilos brillantes de Danká, pero nada era comprobable. Entre el grupo también estaba Beau, pues el barranco estaba justo en las orillas de la ciudad y por lo tanto era territorio que Beau podía pisar sin temor a ser ejecutado a la vista.

- Bueno – dijo Rag empuñando el palo de hockey - ¿a quién nos chingamos primero?
- Calma amigo. Primero, ¿ya conoces al clan? – dijo Leyb – Clan, este es Rag; Rag, el Clan.
- Sí, - dijo Rag viendo de reojo a Rave – todavía recuerdo la fiestecita en el jardín de mi casa.
- ¡Jhá! – exclamó Rave viendo a los demás – Si no ha sido porque el Paco se tira un clavado desde el tercer piso, nadie se hubiera dado cuenta. Pusimos una barrera de sonido muy buena.
- Bueno – dijo Leyb poniéndose de pie y sacudiendo sus manos – vamos a irnos por el barranco para ver quién sobrevive – mientras hablaba, Rag se acomodó el palo de hockey en la espalda e hizo desaparecer sus alas ante las miradas de duda de todos los demás – nos vamos a ir por el barranco, patinando y... evitando... los riesgos... Rag, ¿qué haces?
- Nos vemos abajo – dijo Rag aventándose. Todos lo siguieron (bueno, menos Beau, quien se fue por el camino seguro).

Llegaron al pie del barranco todos raspados, golpeados, pero atacados de la risa. Rag respiró profundamente una vez que todos estuvieron ahí.

- No he perdido forma – dijo estirándose.
- ¡Esto estuvo estúpidamente genial! – exclamó Leyb dándole una palmada en la espalda a Rag - ¿Cómo carajos hiciste eso?
- Fui campeón en los primeros dos años de los Juegos – dijo Rag suspirando y mostrando sus dos dedos. Sonreía con cierto grado de orgullo y su voz estaba llena de gratos recuerdos de su juventud. Fue cuando cayeron en cuenta de que Rag tenía (en realidad) alrededor de ochenta años.
- ¿Fuiste campeón? ¡¿Y nunca se te ocurrió decirnos nada?! – exclamó Rave.
- ¿Cuál era TU evento? – preguntó Góspel. Rag rió animosamente.
- ¡La caída en picada!
- ¿Quién te derrotó? – preguntó Leyb con curiosidad.
- Nadie. Al tercer año ya no quise hacerlo, así de sencillo. Luego ya fueron eventos en equipo y como que perdió ese "algo" del peligro, ¿no?- Rag dio una risilla traviesa, se encogió de hombros y agregó – Supongo que en el fondo fue una de esas cosas estúpidas que uno hace por una mujer.

El Rey de las Hadas es taaan guapo!

Hoy fue la gran recepcion para darle la bienvenida a nuestro "nuevo aliado". Para empezar, estaba yo muy emocionada porque la lista de invitados era enorme y este era como que mi primer baile. Ah! Porque resulta que aprovechando la oportunidad, esta fiesta fue mi debut/presentacion ante los gobernantes/introduccion a nuestros nuevos aliados. Pues que ahi tienes que Neila se encargo de todo el evento y aquello quedo her-mo-so. Desde los detalles de las fuentes del palacio, las figuras de hielo y los cisnes en el lago, hasta las piezas que tocaria la orquesta, los aperitivos, los adornos del salon, de todo se encargo ella. La adoro. Es como la mama que tuve pero que no tuve al mismo tiempo.

Mi vestido era lindisimo. Era de colores blancos y azules, y se miraba muy lindo con mi cabello recogido. Mi Anya estaba muy emocionada porque iba a lucir las joyas de mi madre por primera vez y yo pues con mayor ganas. Las doncellas se encargaron de banarme, acicalar mis cabellos, vestirme y darme frutas para no pasar hambres. Neila estuvo al pendiente de todo durante todo momento, e inclusive ensayamos el vals y la entrada que haria ante todos los de la corte. Mis doncellas lucirian vestidos en lila con peinados lindisimos. Ay no, yo estaba emocionada, divertida, y sobretodo nerviosa. Queria agradar al Rey de las Hadas y a toda mi corte con todo mi corazon.
Los primeros en llegar fueron los Condes de Chantrea, con su hijo, el hermoso Ingram. Ese hombre tiene los ojos mas hermosos que yo haya visto en mi vida. Insfendarmad y toda su guardia lucian sus casacas de lujo, bueno, con decirte que hasta Anala y Drehel se veian decentes. Maha, obviamente, era todo un lujo y Neila por supuesto que no se quedaba atras. Peigi se presento vestida de colores verdes y amarillos, se veia realmente linda.

El salon se lleno de gente tan pronto como comenzaron a sonar las campanadas para dar inicio. Y me puse muy nerviosa al caminar por la valla de mi corte y hasta el trono, pero lo logre. Cuando colocaron en mi cabeza la corona me senti como que queria volar o algo asi, toda llena de mariposas. Y entonces lo vi. Ahi estaba, entre todos los invitados, con su porte tan gallardo y sus ojos de fuego que me cautivaron desde que los pude detectar. Tiene el cabello largo, color miel. Y su voz... que voz! Bien asi, varonil y respetuosa, hasta me beso la mano antes de pedirme una pieza. Y es alto! Dioses! No se si me puse de todos los colores que senti en ese momento, cuando me dijo que me miraba hermosa, como una estrella de invierno. Como Neila me habia ensenado, yo sonrei timidamente y baje la mirada para satisfacerlo con un parpadeo. Parece que dio resultado, pues el se rio... eso o definitivamente yo para la coqueteria soy un nabo. El caso es que permanecio en palacio (si, esta aqui! Aqui!) porque manana vamos a tener una reunion oficial para nombrar al nuevo Consejo y que yo ya empiece a tener voz y voto en las decisiones del mismo. Y el va a estar ahi! Con sus ojos y con ese aroma! Huele tan rico! Y su nombre! Se llama Paris Alejandro. Ay, no me importa si se llama "mesa", sigue estando mmm-mmm-mmm!

Voy a dormir ahora. Quiero seguir bailando con el.



- Eras guapo. Universo dice que eras guapo.

Aik estaba recostado sobre la cama viendo al techo. Se había empinado una copa del whiskey que Heavy le había dado, pero el muy canijo había olvidado comentarle a su sobrino que la bebida en cuestión tenía polvos de pixie (pixie dust – un fuerte alucinógeno hecho con polvos de hada, belladona y hash) así que ahora Aik miraba colores muy vivos, los patrones de movimiento de sus manos y a Paris acostado a un lado de él.

- ¿Eso dice? – preguntó Paris mientras Aik veía sus manos maravillado.
- Te describe con "tus ojos de fuego que me cautivaron desde que los vi"... o algo cursi así. Oye, mi vieja era bien cursi.
- Era la REINA de la cursilería – dijo Paris fumando un cigarrillo. Aik lo vio extrañado.
- ¿Fumas?
- Sí.
- ¿Desde cuándo?
- Desde siempre, supongo. ¿Y qué más dice de mí?
- ¡Ay! – Aik volvió a ver al techo entre fastidiado y celoso – ¡Que te ama con locura y que se moría por besar tus labios acaramelados! Dime, ¿los besó?
- Más de una vez, mi amigo. ¡Y qué rico! Besaba bien, ¿eeh? Sea lo que sea, Universo sabía besar muy bien.
- Cállate.
- ¿Era buena en la cama? Digo, si era buena besuqueando, me imagino que habría de ser un torbellino en la cama, ¿no?
- ¿Te puedes callar?
- ¡Vamos, comparte los sucios detalles!
- No pienso compartir detalles sucios contigo ni con nadie. Pero si lo has de saber, sí: era una dinamita apasionada... una diosa sexual. Me encantaba cómo se miraba su piel con el sudor... (movió sus manos como si recorriera un cuerpo invisible encima de él) corriéndole por sus curvas y el sonido de su voz cuando se excitaba.
- ¡Rijoso! ¡Bestia!
- Pero, ¿sabes una cosa? – susurró Aik otro como que no quería ser descubierto.
- ¿Qué cosa?
- Que no sabía que tenía amigas.
- ¿Tenía amigas?
- Dos mujeres-naga que se fueron a vivir con ella luego de que nombraron al nuevo Consejo. De hecho, tú pusiste a la matriarca de ese clan de naga como tu representante. No todos estuvieron contentos con eso; decían que los naga hechizaban a la gente y las hacían cometer actos estúpidos y pecaminosos. Pero Universo los mandó mucho a la chingada y de todas maneras aceptó. Y como que nadie te podía decir que no, porque como eras el Rey de las Hadas y todo ese pedo. Pero yo nunca las conocí... ni ella las mencionó… ¿las habrá mandado a la chingada también a ellas?
- Universo mandaba a la chingada a todo el mundo, ¿te fijas? Mandó a la chingada al consejo, mandó a la chingada a los Caballeros sin Reina, mandó a la chingada las reglas dimensionales, mandó a la chingada las leyes de su reino, mandó a la chingada a Nocturnal, a Rag, a mí, y a ti una que otra vez. De hecho, a ti te mandaba a la chingada a cada rato, ¿por qué chingados te dejabas, güey?
- No sé... Tal vez porque estoy programado para ser masoquista.
- "Masoquista" ¡Por-fa-vor! Yo te voy a decir por qué: – dijo Paris incorporándose, viendo a Aik como quien ve a alguien bastante patético – porque el amor hace que los ángeles musicales se vuelvan medio pendejos y en tu caso, de por sí ya estabas medio pendejo, pos el amor vino a terminar el trabajito.
- ¡Qué patético soy! – exclamó Aik frotándose la cara con ambas manos - ¡Hasta mis alucinaciones me insultan! ¡Qué poca –!

Se levantó de un salto pero inmediatamente azotó como costal de papas porque el piso se movía para todos lados. Decidió entonces que lo más sabio era ir arrastrándose a la cocina, pues de pronto tenía hambre brutal. Y justo cuando cruzó la puerta del cuarto se le vino a la mente de que era luna llena.

- ¡A la chingada! – exclamó con voz aletargada.
- ¿Qué pasó? – dijo Paris. Aik lo vio frente a él, también tirado en el piso.
- Que me voy a convertir en chiva.
- Oye, ¿te la cogiste así, como chiva? Dicen las ninfas que los faunos son muy lascivos y muy bien dotados.
- ¡Eres un enfermo!
- Soy tu alucinación.
- ¡Soy un enfermo! – dijo y comenzó a llorar deprimentemente - ¡Dioses-es-ess-s-s-soy... una... chi-chi-chiva... en-en-en-enferma! – exclamó entre sollozos mientras cruzaba sus brazos para luego ocultar su rostro en ellos mientras continuaba llorando. Y ahí, Aik se quedó dormido.


TBC

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Bed of Roses

OOOH YEAH!!! I am so happy. Tomorrow the fates will decide on how I am going to get all goodies next year. If you haven't read the brawl I had with Marco, scroll down and see what it's all about.

On Monday, the meeting with teachers to show them how the new on line system would work took place. In the morning it was a packed house, and I was v. happy to see that most teachers were grateful for the opportunity -- not many have approached me to answer or clear the questions, right? But hey! I'm where for when they need it. So, in the afternoon, however, teacher absence was pretty much noticeable. Out of 30 teachers giving class in the afternoon, only 17 showed up... amongst those who failed to show was Mr. Marco.

After the meeting, the head guy asked me if I could stay because the Foreign Commerce teachers were going to have a meeting and they wanted to see if I could help them in some issues concerning foreign languages. I said sure, I'll stay... and as they started to point out the needs of the dept., it came to me on how Marco had bitched and complained about his idea of giving administration classes in English and how the principal and the coordinators had told him "later". So when it came time to ask me if it was possible for us as a dept. to give them some tutoring so they could give some of the commerce and administration classes in English, I suggested to give a full module in English in Business Use and Lingo AND that I could see if the BEC test was available through my International House channels. They where all thrilled with the idea.

I don't know if someone has already told Mr. Marco about this... but I'm pretty sure he's going to be not at all happy about it. I mean, he will say that it was his idea in the first place... and that he should be the one giving the class. But (a) he is not qualified/certified as an English ESOL teacher, and (b) he does not have the time to give the class. Plus, I think that the BEC exam will do more wonders for Administration students (and Commerce as well) than TOEFL does.

We'll see what develops on this part of the novel --- tomorrow at 9 in the morning.


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Entre Lineas -- 2

Episodio 2: Hay una Fina Linea Entre la Insanidad y lo Genial


(UN MES ANTES)


Leyb llegó a casa con una sonrisa y una mochila que apestaba. Había pasado los últimos cinco días "de campamento" con sus amigos, Beau y Tasha, en el bosque que rodeaba a la ciudad música y ni por enfrente les había pasado el hecho de que Leyb tenía que regresar a la sociedad en algún momento. El muchacho iba embarrado de lodo, estiércol, y dios sabe qué otras cosas pero eso no le impidió entrar a la casa y dirigirse derechito a donde Devon estaba tratando de hacer su tarea.

- ¿A quién crees que vi? – le preguntó emocionado. Devon casi se desmaya del olor.
- ¡Dioses! ¡A un jabón no, de eso estoy seguro!
- ¡No sea p'yaso! ¡No te puedes imaginar a quién vi!
- ¿Si adivino te metes a bañar y quemas esa porquería que tú llamas ropa?
- ¡Vimos al Vodka, güey! Venía con una caravana de gitanos rumbo a la ciudad, de incognito. Al parecer, los gitanos tienen permiso de la Reina para venir a instalarse en el festival y luego se van y Vodka quiso llegar con ellos para que les dieran el pase. ¡Diablos, está delgado!
- ¿Y eso te impidió darte un baño?
- No me reconoció – dijo Leyb sentándose en la silla de al lado sin prestarle atención a su hermano – pero nos pusimos a platicar en la fogata y me dijo que quería defender el título de su equipo en los Juegos. No pude dejar pasar la oportunidad ¡y lo reté! ¿Y qué crees? ¡El me aceptó el reto! Ahora necesitamos a otros tres jugadores para hacer bien el equipo.
- ¡Ah-ja-já! ¿"Necesitamos"? No, no, no. No hay "necesitamos", Leyb. Hay un "necesito", eso sí hay y "necesitas" cuatro jugadores.
- ¿Qué? ¿No me apoyas?
- No.
- ¿Por qué?
- Porque es asqueroso, vulgar, barbaján y ¡no quiero hacerlo y ya!
- ¿Tienes miedo?
- No.
- Es eso, ¿verdad? Tienes miedo.
- No tengo miedo, tengo una reputación.
- Que se llama miedo.
- No, se llama "buen nombre" ¿Sabes lo que es tener eso, Leyb? ¿Un buen nombre?
- Bwaaac-buac-buac-buac – dijo Leyb dando aleteos de gallinita con los brazos. Devon cerró sus libros, recogió todo y se puso de pie:
- ¿Sabes? Esta conversación y tu pestilencia son dos de las razones por las cuales me volé los sesos en mi vida pasada – dijo antes de irse.
- ¡CREI QUE FUE PORQUE TE VOLVISTE LOQUITO CON TANTO ENCIERRO! – gritó Leyb para que lo pudiera escuchar en el segundo piso. Lo que escuchó fue la puerta cerrarse de golpe. Leyb juntó las puntas de sus dedos y sonrió de manera maliciosa mientras una idea del mismo calibre se formaba en su pequeña mentecilla.

(VOLVEMOS AL PRESENTE)

Devon abría la puerta de su habitación. Eran las tres de la madrugada cuando escuchó el golpeteo que lo había despertado de un sueño un tanto placentero y subido de tono. Asesinaría a quien fuera que estuviera detrás de esa puerta, sin embargo ya sabía de quién se trataba: Leyb. Durante casi un mes, su hermano lo había estado tratando de convencer de algo que consideraba como desquiciado, enfermo y un tanto repugnante.

- ¿Por favor? – le dijo en tono suplicante. Devon levantó la ceja.
- Si digo que sí, ¿vas a dejar dormir a mí y al resto de la familia?
- Depende, ¿vas a decir que sí?
- Depende, ¿vas a dejar dormir a mí y al resto de la familia?
- Depende, ¿vas a decir que sí?
- Depende, ¿vas a dejar dormir a mí y al resto de la familia?
- Depende, ¿vas a decir que sí?
- ¡CON UN CARAJO, DEVON, YA DILE QUE SI! – el grito de Heavy vino desde la habitación de Aik, misma que había tomado como propia mientras Aik estaba limpiando su alma. Devon miró a su hermano.
- Está bien – y Leyb le hizo una fiesta silenciosa (bailecito de triunfo y toda la cosa)
- Gracias, buenas noches y ya vete a dormir que no son horas pa' que andes despierto, jovencito y dirigiéndose al pasillo, gritó - ¡BUENAS NOCHES FAMILIA!

(gruñidos generalizados por toda la casa)

Cuando salió el sol, los tres jóvenes y su tío Heavy se sentaron alrededor de la mesa. Irasumi tenía la tarea de preparar el desayuno "para los hombres de la casa" (si, también ella rodó los ojos hacia atrás e hizo una expresión de "ay por-fa-vor") pero luego de ver los huevos salados, el pan quemado, el café viscoso y aquello que parecía ser salchicha moverse, decidieron (por unanimidad) que Irasumi no tenía talento culinario, que no le iban a decir nada para no herir su ego, y que "los hombres de la casa" se encargarían justamente de eso – de la casa.

- Bueno, su padre se fue antier – dijo Heavy – le voy a hacer guardia cada tercer noche.
- No entiendo, - dijo Irasumi - ¿lo creemos tan imbécil?
- Mi'ja: su apá, aunque sea muy decente y muy tranquilo y toda esa bola de madres que nomás él se cree, sigue siendo un Rock: tiene un volcán en las venas que está a punto de hacer boom. Se llevó consigo el diario de su ex, a la cual aún cuando lleva tanto tiempo de muerta y despachada, todavía no entierra. Y necesitamos estar pendientes por si acaso se le llegara a prender el foco de hacer una estupidez. Pero, su padre no debe saber que estaré ahí porque si no se va a sentir ultrajado de su privacidad, ya saben cómo se las gasta el señor melodramático – dijo Heavy agitando su dedo hacia los muchachos y estos respondían moviendo la cabeza con un "sí" muy bien entendido – Las ninfas del bosque me van a echar la mano en eso de la vigilada.
- Mientras tanto, seguimos con nuestras actividades diarias, ¿cierto? – dijo Irasumi desganada.
- Si con eso te refieres a que vas a seguir siendo la negra de Arhes, no (la cara de Irasumi se iluminó) hoy cambias de dueño y vas a ser la negra de Ska.
- ¿Qué? ¡NO! ¡No es justo! ¡Prefiero seguir siendo la negra de Arhes!
- Lo siento jovencita, pero uste' se va a donde la manden.
- ¿Vas a estar registrando para los Juegos? – preguntó Leyb emocionado e Irasumi hizo un movimiento de "obvio" - ¡Genial! ¿Te doy mi hoja de registro de una vez?
- No. – dijo Irasumi disfrutando cada palabra – Tendrás que hacer fila, como todos los demás, bola de buenos-para-nada.
- Vamos, no puede ser tan malo, - dijo Heavy condescendiente – Ska es moderadamente decente.

- ¡BIENVENIDOS A LOS JUEGOS MUSICALES EXTREMOS! TODOS LOS CUATES QUE SE VAN A REGISTRAR, RECUERDEN TENER EN ONDA SUS PAPELES Y CUALQUIER REGISTRO MEDICO

Irasumi estaba vestida con una top y una minifalda con botas de soldado, peinado punketo, ojos negros y un arete falso en su labio, recibiendo formas y viendo si alguna de ellas estaba mal. El individuo con el micrófono animando a la gente estaba parado en un escenario pequeño detrás de ella y otras dos que estaban haciendo exactamente lo mismo. Ska era un ángel delgado, con tatuajes por todos lados, aretes en los pezones, el ombligo y el labio, cabello largo, algo maltratado, en trenzas (usaba un sombrero top hat algo maltrecho en esos momentos); no usaba camisa. Traía pantalones cortos que le quedaban dos tallas grandes y que apenas podían sostenerse de sus caderas, que le llegaban justo arriba de las rodillas, descalzo. Tenía la piel bronceada, las uñas cortas pintadas de negro, y los ojos dorados. Sus alas eran grises con manchitas blancas en las puntas de las plumas largas. Se movía de un lado a otro, brincando y animando a todos los jóvenes a anotarse en los ya populares (y tradicionales) Juegos Musicales Extremos.

Cada año, varios eran los que competían en diversas disciplinas para llevarse el trofeo de "Adrenaline Junkie". Las disciplinas variaban desde la Caída Libre (se dejaban caer desde un altura de quince mil pies en picada y tenían que remontar justo antes de hacer splat en el piso, claro que las alas, inclusive las de un ángel, no están diseñadas para semejante cosa), Speed Skate (que era patinaje en ruedas a máxima velocidad, con obstáculos y pelea a espada limpia), Unplugged (que era como una guerra de las bandas en donde la banda que mejor tocara y prendiera al público ganaba pero no sabían qué ritmo era el que iban a tocar hasta que estuvieran ahí en el escenario), Shit Eating (que era exactamente eso…) en fin, muchas, muchas estupideces de esas. Era tradición que los equipos de cinco miembros pelearan por un periodo de dos a tres días, y que al final quedaban dos equipos. Todas las disciplinas eran elegidas al azar. ¿Los dos genios detrás de todo esto? Bueno, Ska era uno de ellos. El otro era su ya desaparecido primo, Punk.

- Buenas, ¿está tu equipo listo? – dijo Irasumi sin ver de quién se trataba, pero tomando la hoja de cualquier manera.
- Estamos listos – dijo Leyb. Ella lo vio.
- Oh por Dios…
- Mírate nada más: toda punketa, si te vieran tus enemigos políticos.
- Si le dices algo a alguien, te juro que te mato – dijo Irasumi tomando la hoja y amenazando con romperla.
- Calma, calma, hermanita. Por favor, sólo vengo a registrarme. – Irasumi leyó aquello.
- ¡Oye! ¡Beau no puede competir!
- ¿Por qué no?
- ¡Es un centauro!
- Ah, ¿y sólo por eso no puede competir? ¿Porque tiene cuatro patas en vez de dos? ¡Es discriminación! – gritó, atrayendo la atención de todos - ¡UN ABUSO! ¡DEMANDO MIS DERECHOS!
- ¿Qué pasa aquí? Siento una vibra mala, hermanos – dijo Ska acercándose.
- Está tratando de meter a un centauro, que aunque se cree angel NO LO HACE UNO – dijo Irasumi viendo a Leyb con mirada asesina.
- No hay nada en las reglas que diga lo contrario – dijo Leyb – además, Beau SOLIA ser un ángel musical.
- Hermano, tu amigo no puede volar y sabes que parte de la competencia se trata de ver qué tan bueno eres para controlar el vuelo.
- Y bajo esa nota, - dijo Irasumi disfrutando el momento – tampoco TU puedes hacerlo. No tienes... (hizo movimientos de alitas con las manos) alas.
- Pero fui campeón tres veces – dijo Leyb apoyando sus manos sobre la mesa, inclinándose amenazador hacia Irasumi.
- ¿En qué año? – dijo Ska tratando de hacer memoria.
- ¿Sabes qué? – dijo Irasumi – Si este se quiere partir la mandarina en gajos en esta estupidez, déjalo, total, es muy su mandarina, serán muy sus gajos.
- Pero el centauro no puede competir, lo siento hermano.
- ¿Y si tengo un reemplazo de último momento? – dijo Leyb. Ska le hizo la seña de que lo anotara y más rápido de lo que se echa un pedo un pedorro, Leyb anotó a…
- ¡¿RAG?! – exclamó Irasumi con ojos desorbitados.
- ¿Qué? Estoy seguro de que no tiene nada que hacer ese día, le haría bien un poco de emoción.
- ¡Estás fuera de control!
- ¿Es un centauro? – preguntó Ska.
- No, pero… - dijo Irasumi tratando de explicar.
- ¿Es un ángel?
- Sí, pero…
- ¡Entonces no hay problema! Amigo, bienvenido a los Juegos – dijo Ska entregándole un paquete (camisetas para los competidores, libro de reglas, banditas para identificación y números para las camisetas).
- Gracias – dijo Leyb tomando su paquete. Le sacó la lengua a Irasumi (quien estaba boquiabierta por lo que acababa de ocurrir) y se fue.

Hoy se termino el festival de luces. Pero no puedo decir que no fui porque no solamente me escape, sino que casi se arma una guerra gracias a ello. Inutil explicar que me sali sin permiso y con la ayuda de Peigi (hizo que mi cabello se viera negro y que mis ojos fueran cafes y me vistio de hombre!) Fue emocionante y tengo mucho que contar!

Para empezar, hay mucha gente por las calles en la noche, las calles iluminadas con faroles que parecen luciernagas, la musica y el folklore que me hacen pensar que tal vez la ciudad no sea tan mala como dicen. Hay muchos vendendores de joyas y piedras preciosas. Hay algunos que venden rocas que cambian de color con el humor de la gente. Algunos venden comida, dulces, y mascotas. Me gustaron mucho los pececitos de colores en las peceras en donde tienes que sacar uno y te dan un premio. Lo mejor de todo es que como andaba disfrazada nadie me reconocio y me senti como alguien mas del monton. Desde que fue la ceremonia de introduccion, todos en el palacio me tratan como si estuviera yo hecha de un material fragil, asi que es bueno sentirse parte de algo comun. Lo se, soy rara.

El caso es que ahi estaba yo, cuando me tope por accidente con dos hermanas que andaban curoseando igual que yo. Me dijeron que sus nombres eran Leilani y Mahina. Son muy parecidas y muy agradables. Nos pasamos el rato mas maravilloso tratando de ganar premio en los pececillos. Luego, fuimos a la casa de los espejos y luego me dijeron que eran parte del espectaculo de los gitanos, asi que quise ir a verlas. Fue verdaderamente maravilloso. Hacian aparecer criaturas con la ayuda del fuego y bailaban divinamente. Me invitaron a bailar con ellas y estabamos botadas de la risa porque yo tengo los mismos movimientos de una estatua de piedra cuando llegaron unos individuos, proclamando que aquello era inmoral y que en nombre de la Reina, pondrian fin a aquello, y tiraron todo, agarraron a mis amigas como si fueran criminales junto con toda su gente. Y yo asi como que "y por que carajos estan haciendo las cosas en mi nombre, no?" y me di cuenta de que me habia dado tanto coraje que el hechizo de Peigi se deshizo y ahi estoy yo, no? Con todos mis pelos azules y toda la cosa, claro que todo el mundo me reconocio y me hicieron la reverencia y toda la cosa y yo todavia con el afan de defender a mis amigas, exigi inmediatamente su liberacion. Claro que todo el mundo asi como que con la baba caida y mis amigas asi como que "eres la reina y no nos dijiste nada?!"

Los guardias esos me escoltaron al palacio. Francamente yo nunca los habia visto. Pero Drehel e Insfendarmad estaban que se los llevaba el coraje cuando los vieron entrar, y yo muy escoltada de ellos. El lider de ellos (que se llama Edmee) dijo que en nombre de la sociedad de los Caballeros de la Reina habian arrestado a una banda de Nagas que se habian hecho pasar por gitanos y que intentaban hechizar a la Reina (es decir, a mi) y que ahora me traian sana y salva a palacio. Luego comenzaron una discucion acerca de que los Guardias Reales no hacian bien su trabajo o de lo contrario yo no hubiera estado en semejante peligro y de que los caballeros de la reina les cortarian las cabezas a los Nagas para hacer de ellos un ejemplo y entonces yo dije que no lo iba a permitir y que les ordenaba que los Nagas fueran liberados inmediatamente. Dije que ellos no habian hecho nada y que la que andaba ahi, a baile y baile por su cuenta era yo. Dije que si alguno de ellos resultaba herido, que queria la cabeza de quien les hubiera hecho dano en una estaca y asi como que a Insfendarmad poco le falto para echarme porras y a mi poco me falto para echarme un discurso de esos que se avienta Drehel cuando esta pasada de copas (creo que hasta ella me veia con cierto grado de orgullo – de princesa a revoltosa en menos de 24 horas j aja ja). Total, que muy a su pesar del Edmee ese, liberaron al grupo de Nagas pero no podran permanecer en la Ciudad Imperial por su propia proteccion.

Me sentia fatal porque sabia que el Edmee ese no se iba a quedar con las ganas, especialmente cuando Peigi me lo confirmo (como que ya tenian fama los guardias esos) Y entonces yo le pregunte si no habia manera de que pidieramos ayuda. Entonces, Peigi me dijo que si yo le enviaba una misiva al Rey de las Hadas, que era muy probable que el pudiera interceder por los Naga, siendo que los Naga son gente magica y el Rey de las Hadas, pues esa es su especialidad, no? Entonces fui con Masha y le platique y todo y Masha (ay, por eso lo adoro a mi hermanito del alma) se encargo de hacer llegar la misiva ese mismo dia, y que crees? Que hoy, recibimos respuesta! El Rey de las Hadas esta de acuerdo! No solo eso, sino que me felicitaba por mi defensa ante las criaturas magicas como los Naga, que son vistos
como seres malos pero que en realidad son buenos y que le encantaria comenzar una relacion amistosa entre ambos reinos! (bueno, la carta dice que es hora de que ambos reinos pusieran a trabajar sus recursos para un futuro brillante entre ambas coronas). A Insfendarmad no le gusto mucho la idea de que hubieramos hecho todo esto sin que el supiera nada, pero luego se calmo y dijo que a la otra lo tomaramos en cuenta; que el no era ningun mostro y que solo se preocupaba por mi bienestar. Ademas, bien que le gusto eso de que ya hubiera hecho yo mi primera relacion diplomatica.

Espero que mis amigas, Leilani y Mahina, esten bien. Me pregunto si algun dia podran venir a visitarme y me pregunto quien y como sera el Rey de las Hadas.



Heavy aterrizó en la entrada de la casa de campo. Traía alimentos (so pretexto) y digamos que otros recursos de supervivencia. Aik estaba sentado sobre los escalones, el libro a un lado y un vaso con té todavía humeante en su mano. La casa de campo estaba escondida en el bosque que rodeaba a la Ciudad Música y era la entrada en fachada de una pradera oculta en donde habitaba una especie de dragón que eran mitad dragón mitad unicornio.

- Te traje provisiones – dijo Heavy dejando las bolsas frente a Aik - ¿Alguna noticia?
- Universo conoció a París cuando tenía catorce años – dijo Aik casi hablando para sí mismo – y antes de eso, el reino de las hadas y el reino de Khoriean no tenían relación alguna, lo cual es raro porque Universo era descendiente de la raza Sidhe, que son así como que realeza entre las mismas hadas.
- Tal vez hubo pleito familiar.
- Y luego estaba dividido el reino. Estaban los guardias de la corona y los guardias del hexágono.
- ¿Qué no eran los mismos?
- No. Aparentemente los dos bandos defendían lo mismo, pero tenían diferente forma de ver las cosas. Los que protegían al hexágono eran más tradicionalistas y los que protegían a la corona eran más abiertos a las nuevas relaciones, de ahí que se pudo dar la relación entre Khoriean y el reino de las Hadas, siendo que Insfendarmad era el Jefe de los guardias de la corona y era uno de los hermanos de Universo.
- ¿Tenía hermanos?
- Dos: Insfendarmad y Masha, ambos mayores que ella. Insfendarmad era el mayor de todos.
- No sabía eso, digo, lo de Insfendarmad sí… pero no conocía al otro.
- Yo tampoco y al parecer ella lo quería mucho; vivía en Lenka y estaba casado. ¿Cómo están los muchachos?
- Vivos – dijo Heavy bromeando a la vez que encendía un cigarrillo – y eso ya es algo.



TBC

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Entre Lineas -- 1

ENTRE LINEAS

Episodio 1: El Diario




Heavy depositó la enorme caja sobre la mesa, sobresaltando a Leyb, Devon y a Aik, quienes estaban concentrados en un juego de ajedrez (bueno Aik y Devon estaban jugando, Leyb estaba viendo cómo adoptar las posturas de su hermano para aparentar ser más inteligente y caer en buena gracia de una chica a la que aparentemente le gustaban los cerebritos). Las piezas salieron volando por todos lados.

- Los andaba buscando – dijo Heavy tomando asiento - ¡Puf! Mira, esta caja es toda la mierda que puedes poner en tu venta de garaje.
- Heavy... esa venta fue hace dos semanas – dijo Aik.
- Bueno, pero me acordé de traerte las chinches que querías vender. Todo esto, ya no lo necesito.
- ¿Y qué es? – preguntó Leyb viendo por encimita. Heavy se encogió de hombros.
- Chinchero, supongo. No reconocí nada de lo que estaba ahí dentro, así que no es mi chinchero. Mi chinchero es tan valioso como el oro – los otros tres le lanzaron miradas de "claaaro". Leyb comenzó a buscar mientras que Devon recogía las piezas de su ajedrez y Aik hablaba con Heavy acerca de los recitales en que los dos muchachos iban a participar (básicamente, Aik no quería que salieran al escenario en paños menores y aventando cigarros de hierbita graciosa a la gente de la primera fila). De pronto, escucharon un "¡ORALE!" muy emotivo de Leyb y voltearon para ver lo que pasaba. El muchacho había sacado un libro grande y bastante maltratado, con las hojas amarillas prácticamente, oliendo a pino y a tinta. Leyb leyó la primera página.
- ¡Es de mi ex – amá! – exclamó y pa' pronto Devon, Aik y Heavy se hicieron bolita detrás.

El libro en cuestión era un diario.

- Es de tu vieja – dijo Heavy leyendo la primera página. Aik le arrebató el libro a Leyb y lo inspeccionó de pi a pa. Las páginas estaban llenas con su letra, no la caligrafía adornada que hacía cuando se trataba de pergaminos o documentos importantes. Era la letra de una chica que pasaba de ser adolescente a mujer, madre, amante, esposa y reina.

Mi hermano Masha es un amor con patas. Me ha regalado este librito para que comience a llenarlo con mis cosas, con eso de que no tengo muchos amigos con quien platicar en esta ciudad. Extrano Merea. Extrano ver la nieve, el cielo rojo al amanecer y la lluvia de colores cuando comienza a caer la tarde. El frio, y lo calientito que puede ser una chimenea y un chocolate tibio, recien sacado del fuego. Lenka es hermosa: tiene playas que brillan de oro cuando el sol sale y el mar arrulla con sus olas.

Insfendarmad es un pesado. Se la ha pasado golpeando mi puerta por los ultimos diez minutos o algo asi porque quiere que vaya con el para conocer a la gente. Mi viaje ha sido largo, estoy cansada y quiero seguir escribiendo. La gente puede esperarse un ratito, digo, no es como si nunca los fuera a ver…

Ay! Ay voy, fastidioso!

Al menos en este librito voy a tener el cierto grado de libertad que no me dejan tener alla afuera.



Dos días después, Heavy entró a la habitación de Aik cargando dos botellas de licor (whiskey casero) bastante llenas y bastante grandes. Era tarde ya; los muchachos probablemente estuvieran en el festival e Irasumi probablemente todavía fuera la esclava social de Arhes junto con Adagio. Aik empacaba algunas cosas en una gran mochila.

- ¿A dónde vas? – preguntó Heavy al ver aquello.
- A la casa de campo – respondió Aik con naturalidad.
- ¿A qué?
- Necesito estar solo.
- Vas a leer el diario de Universo, ¿no es cierto?
- Heavy, hay muchas cosas que no entiendo – dijo Aik recargándose sobre su mochila – Y si ese libro me puede aclarar algunas de todas esas cosas, estoy dispuesto a hacerlo.
- No vale la pena, Aik. Universo lleva muerta muchos años, creo que ya es hora de que dejes ese pasado enterrado y sigas con tu vida.
- ¡Eso! – interrumpió Aik - ¡Eso es justamente lo que quiero! Seguir con mi vida. Hablé con Rag al respecto y parece estar de acuerdo en que necesito hacer esto. Por eso te vas a quedar a cargo de los muchachos mientras yo no estoy. Por favor, que Irasumi cumpla con sus tareas y que los otros dos vagos --- bueno, no me preocupo por Devon, pero Leyb si es un vago y necesita estudiar o va a reprobar el año. ¿Te puedes asegurar de que eso pase?
- Hablas como si te fueras a ir por mucho tiempo.
- No sé cuánto me tarde – dijo Aik cerrando la maleta.
- Bien. Vas a necesitar provisiones. Nadie ha ido a la casa de campo en casi dos o tres años.
- No – dijo Aik viendo la maleta y repasando en su mente si algo le faltaba – Leyb ahí se la mantiene cada fin de semana. Por cierto, me dijo que te dijera que la población de tu gente se duplicó en el último año. Esos dragones andan cachondeando y pronto les vamos a tener que encontrar un lugar más grande.
- No me refería a esas provisiones – dijo Heavy. Le ofreció una de las botellas a Aik – Toma, vas a necesitar esto.
- Gracias – dijo Aik tomando la botella y se sorprendió al ver que le ofrecía la otra.
- ¿A quién quieres engañar? Ambos sabemos que con una no va a ser suficiente.

Aik se sintió agradecido con ambas botellas. Viendo a Heavy con ojitos de agradecimiento, dijo:

- Cuida de Leyb.
- Sabes que lo haré... y de Devon y de Irasumi.
- Por esos dos no me preocupo... Pero es el festival de invierno y supe que Vodka va a venir para defender su campeonato en los Juegos. De hecho, hace un mes aquí andaba.
- No te preocupes, no le va a pasar nada.

Aik se sintió confortado. Metió las dos botellas en su bolsita mágica cuando vio que Heavy le ofrecía otra cosa. Levantó la cara para ver el morralito negro.

- ¿A quién quieres engañar? Esto también es elemento necesario. – dijo. Al ver la cara de duda de Aik, suspiró y se encogió de hombros – Total, si no la usas… me la guardas.

Aik soltó la carcajada. Definitivamente, su tío era alguien de cuidado (pero de todas maneras se llevó el famoso morralito negro)

Se hacen como tres dias en carruaje desde Lenka a Kraveh. En todo el camino me senti fatal de mentirle a mi ishka pero supongo que uno no puede regresar el tiempo para corregir los errores. Total, estoy segura de que mi ishka se va a dar cuenta de todo y me va a perdonar algun dia. Me dio asi como que cosa cuando la vi ahi, despidiendose de mi con pano y toda la cosa. Y siento medio feito que Masha venga aqui conmigo en vez de quedarse en casa a cuidar de Neila. Su salud no ha sido buena estos ultimos dias, y le insisti que se quedara, pero Neila misma dijo que Masha tenia que cumplir con la corona. Ademas, Masha regresaria en dos o tres semanas y ella ya estaria bien para entonces.

No me gusta la idea de vivir en Kraveh. Dicen que es una ciudad muy grande y muy fria, o sea, que la gente es fria. Nada que ver con la gente alegre de Lenka ni con la gente amable de Merea. Insfendarmad dice que primero atenderemos a la cripta de mi madre para liberar a las flores y hacer el ritual como debe hacerse. Creo que deberia estar triste, llorando por la muerte de mi madre. La queria mucho, si... pero no me nace llorar. Sere acaso un mostro sin sentimiento alguno? No puede ser eso. Acabo de decir que senti feito por lo de Neila y Masha, y por lo de mi ishka, y el otro dia me solte llorando con el canto de las sirenas que cruzaban por el mar que se ve desde la ventana de mi cuarto en el castillo de Masha. Asi que sentimientos si tengo. De todas maneras, como que soy medio rara, no? Siento feito por lo de mi hermano y su mujer, y siento feito por lo de las plantas de mi ishka, pero no siento nada feito lo de la muerte de mi bien amada madre. Que perra soy!

Quiero hacer pipi.



TBC

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Love Potion No 9 -- 6

Episodio 6: Un Cruel y Doloroso Despertar


Aquello estaba a reventar. La Orquesta Sinfónica de la Ciudad Música estaba conducida por un ángel de nombre Avantgarde y supuestamente era bastante bueno. “Supuestamente” porque era su primera vez frente a la Sinfónica. Su maestro, Barroco, le daba las últimas instrucciones mientras la orquesta se preparaba tras bambalinas. El chisme de la noche era que Devon Rock haría un solo de violín para morirse de la envidia.

Aik, por supuesto, estaba sonriendo y muy orgulloso de su chamaco. No tanto del otro, Leyb Rock, quien tenía la tarea de acomodar las partituras y los instrumentos (bien roady de su parte) esa noche. Leyb tenía su presentación en el atrio del Rock, dos noches después de esta. Heavy, sentado al lado de Aik, se acomodaba la gargantilla del uniforme de gala que ambos lucían esa noche.

- ¿Y por qué Irasumi sí se pudo escapar de esta y yo no? - preguntaba Heavy con fastidio.
- Porque Irasumi está castigada por envenenar a dos ángeles – dijo Aik entre dientes y sonriendo falsamente a quien le saludaba.
- ¡Ay sí! ¡Yo maté a mi hermano y nadie me dijo nada!
- Siendo que no te gusta la música clásica, toma esto como un castigo por parte... una minúscula parte de todo el mal que has hecho.
- Te odio.

Se dio el aviso de la primera llamada. Canción de Cuna estaba tras bambalinas cuando Adagio llegó.

- Me dijo mi madre...
- Sí, ya sé el plan. ¿Estás lista? Vas a cantar antes de que se presente la sinfónica.
- No me gusta cantar, Canción de Cuna.
- Pues a mí no me gusta la crema de cacahuate, pero si le digo que no quiero, el Heavy se pone a llorar como una niña. ¿Vas a ser como Heavy – una niña?
- Err... no.
- Bueno, entonces a cantar se ha dicho.
- ¡Adagio! – era la voz (toda bafeada) de Irasumi – (jadeo) Adagio...
- ¡Irasumi! – exclamó Adagio y a CC casi se le salen los ojos - ¿Qué haces aquí?
- (jadeo - ¡Ay dios! ¡Necesito un estilo de vida más sano!) ¡Arhes! Arhes ya sabe lo de la poción... y ahora sí que... quiere matar a Réquiem porque cree que tiene la culpa de todo.
- Voy a cantar – dijo Adagio tratando de calmarla – y voy a tratar de llamar la atención de ambos.
- Y del resto me encargo yo: – dijo Canción de Cuna con un guiño de orgullo – esos dos nunca se me han escapado vivos, de hecho digamos que soy una especialista en el caso.
- Yo te ayudo – dijo Irasumi decidida.
- Nel – dijo Canción de Cuna tomándola del brazo – Uste se me queda aquí.
- ¡Yo puedo ayudar! – exclamó Irasumi desesperada - ¡Soy la mejor vocalista de mi clase!
- ¡Ándale, Canción! – dijo Adagio casi rogándole – No me hagas salir al escenario yo solita.

Viendo la cara de perrito perdido de ambas, Canción de Cuna terminó por ceder. Irasumi tomó las manos de Adagio y ambas comenzaron a respirar profundamente.

- ¿Lista? – dijo viéndola a los ojos.
- ¿Cuál cantamos? – dijo Adagio. Hubo un intercambio de ideas entre ambas, tras el cual la princesa sonrió.
- Perfecto entonces – dijo Irasumi.

Las luces se apagaron para la tercera llamada. La gente comenzó a tomar sus asientos y a guardar silencio. La orden a la orquesta había sido dada (sin darle al público motivo alguno para preocuparse) y ellos aguardaban a que las chicas salieran. Al salir, pasaron por un lado de Devon e Irasumi lo miró por breves segundos. Devon asintió y avanzó con ellas hasta el centro del escenario en donde estaba el piano, instrumento rodeado por el resto de la sinfónica. Esto último no estaba planeado.

- ¿Qué demonios hacen? – dijo Canción de Cuna. La Reina y Opera (y todos los guardias en stand-by) con caras de asombro y shock. Todos los asistentes murmurando entre sí; Aik con un aneurisma. Heavy deseando haber traído palomitas.

El piano comenzó a tocar un jazz suave. La primera en abrir la boca fue Irasumi, seguida luego por Adagio. Sin ayuda de hechizos amplificadores, sus voces se escuchaban perfectamente hasta el último rincón del recinto. Canción de Cuna por poco y se queda en la lela de la maravillosa interpretación pero luego se sacudió aquello y dirigió sus ojos al cielo. Sigilosa como gato, avanzó hacia las chicas y se colocó detrás, comenzando a hacer un corito suave de “uuuh-uuuh”. De pronto dos costales cayeron del cielo justo en el pasillo que daba al escenario. Los guardias se movilizaron rápidamente. La gente sobresaltada de ver que los dos costales eran Arhes y Réquiem, profundamente dormidos (y golpeados, no hay que olvidar eso pues cayeron desde una altura considerable). Las chicas azoradas en el escenario y una Canción de Cuna que no cabía de la felicidad que aquello le propinaba a su ego.

- Sip, sip, sip. Nunca falla. – dijo limpiándose las uñas en su blusa.
Heavy se puso de pie chiflando y aplaudiendo (y claro que con el “wooo” respectivo y merecido). Adagio e Irasumi voltearon a verlo (todavía con cara de espanto) mientras que Canción de Cuna le hizo una reverencia de agradecimiento con una sonrisa triunfal y orgullosa.

El festival estaba ya en todo su apogeo y por doquier se miraban las flores encantadas siendo regaladas. Los olores de comida inundaban el aire, la música llenaba los sentidos, los colores adornaban la ciudad y la algarabía de la gente era suficiente para alegrar cualquier alma. Sin embargo, Canción de Cuna resolló desilusionada al ocupar su ya tradicional lugar al lado de Heavy, a la hora del lunch, sobre la barda del palacio. Heavy la miró extrañado.

- ¿Y ‘ora tú?
- No me la dio.
- ¿No te dio qué quién?
- La rosa. Esperaba que Acapela me diera una rosa y no me la dio.
- Acapela es un marica – rió Heavy. Canción de Cuna lo golpeó en el hombro.
- ¡Acapela no es un marica, tú eres el marica! De todas maneras, voy a ser la única de seguro que se quede sin nada... otra vez... y lo peor del caso es que la Rave va a andarme restregando en mi cara sus pinches florecitas. ¡Méndiga víbora, rastrera, muerta de hambre, putísima y se casó de blanco! Te juro que si no fuera mi coma--- – en eso, vio frente a ella una rosa. Se volteó sorprendida a ver a Heavy – ¿--dre? Heavy ¡Ay, qué pena! ¿No pensarás que tú y yo---?
- ¡Oh, diablos no! – exclamó Heavy casi con asco ante la idea – Pero tengo guardia contigo una semana más y sabía que si no te daban una, ibas a estar a chingue y chingue con lo mismo toda la pinche semana. Toma. Toda tuya y puedes decir que te la dio el marica ese.

Canción de Cuna tomó la rosa y esta comenzó a pintarse de color rosa pálido. Le dio hasta cierto punto ternura y esto la motivó a darle a Heavy un besito en la mejilla como muestra de su agradecimiento.

- ¡Ya, ya! – dijo Heavy limpiándose el beso entre las risillas de Canción de Cuna - ¡Pareces vieja, Juan Simón!

Era mediodía cuando las dos amigas se encontraron en la entrada de la feria. Ambas sabían que no iba a ser nada fácil lo que tenían que hacer ahora. En definitiva, Adagio e Irasumi necesitaban un trago.

Réquiem había sido fácil. El Guardia de la Reina Música tenía un buen sentido del humor y había tomado la noticia con cierto grado de asombro. Lo habían encontrado en el cementerio, ya completamente curado del hechizo y con una venda rodeando su cabeza (pues se había abierto una herida considerable al caer dormido por el hechizo de Canción de Cuna), un brazo enyesado y moretones por todos lados. Rió animosamente cuando le platicaron que había querido matar a Adagio para convertirla en su novia muerta y que se puso hogareño y comenzó a hacer pasteles para ambas.

- Me preguntaba por qué tenía yo tanto batidero en la cocina – dijo con un rostro inocente. Al parecer, parte del hechizo había hecho que su memoria estuviera algo borrosa en cuanto al incidente. Sin embargo, sabían que por su popularidad, su ego y su carácter, Arhes iba a ser otra historia – Yo que ustedes mejor ni le movía y lo dejaba con la duda – les había dicho Réquiem – al fin y al cabo se le va a olvidar.
- Fue una poción de amor – dijo Adagio señalando lo obvio.
- ¡Uy! Derechazo al ego... Bueno, cuando se lo digan, háganlo desde una distancia en la cual les dé de perdida cinco minutos de ventaja.

Por eso, ahora que miraban de lejos el puesto de Arhes en donde había una larga fila de ángeles en espera. Los ayudantes de Arhes trabajaban arduamente y Arhes, con un ala entablillada, collarín para sostener su cabeza, moretones por todos lados y cara de pocos amigos (bueno, mirada de pocos amigos, porque aunque sonreía amablemente, sus ojos destellaban chispazos de que prefería estar en cualquier lado menos en ese). Ambas se acercaron paso a paso; cuando llegaron ahí, todos se quedaron callados y casi les abrieron paso y les hicieron valla hasta que llegaron con Arhes. El ángel las vio y hubo un momento en el que ambas pensaron que Arhes las odiaba.

- La fila está de aquel lado – dijo el ángel señalando la fila con un tirón de la cabeza y una cara de dolor.
- No venimos a la fila, queremos hablar seriamente contigo. ¿Se puede? – dijo Adagio tímidamente. Arhes se quedó perplejo pero aceptó. Se lo llevaron alejado del alboroto rumbo a unas banquitas.
- Soy todo oídos – dijo cruzado de brazos. Ambas tragaron saliva; la mirada de Arhes era severa.
- Queremos hacer una confesión que puede ser bastante desagradable – dijo Irasumi. Comenzó a contar todo, con lujo de detalles (bueno, la parte del telescopio definitivamente no se la dijo, después de todo, querían seguir teniendo ciertas distracciones de vez en cuando). La cara de Arhes no se inmutó. Cuando terminaron, hubo un silencio aterrador.
- A-ah, ¿eso es todo? – dijo Arhes.
- Básicamente, sí. Lamentamos mucho todo... desde lo de la poción hasta lo de la... – Irasumi lo señaló de pies a cabeza – madriza.
- A ver, déjenme ver si entiendo bien: mi ala derecha está fracturada en tres sitios diferentes, mi ala izquierda tiene un agudo dolor en su base, probablemente porque me la reacomodaron, tengo moretones por todos lados, un cuello adolorido y un terrible dolor de cabeza... ¿porque ustedes dos quisieron hacer una travesura autografiada por la vasca esa de Raga?
- Esto dentro de cinco años va a ser bastante gracioso – dijo Adagio entre risas nerviosas. Arhes emitió algo entre un gruñido y un bufido de perro rabioso – o tal vez no.
- Tenemos que hacer servicio comunitario por un año – dijo Irasumi como diciendo “si te sirve de consuelo”.
- ¿Y saben qué? – dijo Arhes – Van a comenzar ahora mismo. ¿Ven toda esa fila? ¡Van a entregar rosas, una a una, hasta que se les caiga la mano!
- Me parece justo – dijo Irasumi viendo a Adagio y esta asintió. Ambas caminaron hacia el puesto y estuvieron ahí, paradas y entregando flores, hasta que fue hora de cerrar por los recitales. Terminando de empacar la última manta y preparar lo que se iba a repartir por la mañana, ambas se sentaron en las banquitas nuevamente. Tenían banditas en los dedos de todas las cortadas por una que otra espina que se había colado por ahí, los pies adoloridos y un hambre atroz (el lonche de ambas se lo había comido Arhes nomás para darles una lección y lo había hecho con tal alevosía y ventaja que hasta se saboreó al hacerlo y lo mascó con la boca abierta, dejando de pedacitos de comida se cayeran nomás por el placer de ser).
- Y dicen que como mañana es al dos por uno, se pone peor la cosa – dijo Adagio entre pujidos.
- ¡Dioses!
- ¿Cansadas? – Arhes se acercaba a ambas. Las chicas le lanzaron un par de miradas sucias
- Te comiste el lonche de las dos – dijo Irasumi – eso fue algo absolutamente innecesario.
- Pero divertido – dijo Arhes sonriente.
- Mañana le echamos purgante a los mufins, a ver si aprende - dijo Adagio por lo bajo a su amiga y esta soltó la carcajada.
- Ja-já, muuuy chistoso. Mañana las quiero aquí temprano para que ayuden a levantar todo otra vez. Traigan lonche para TODOS.
- Sí señor – dijeron las dos. Arhes se dio la vuelta para irse, pero se detuvo.
- ¿Puedo preguntar por qué?
- ¿Por qué – qué? – preguntó Adagio.
- ¿Por qué hicieron lo de la poción y toda esa bola de --- de circo?
- Porque... – Irasumi comenzó viendo a Adagio, quien le dio su aprobación – porque queríamos que nos dieras un beso.

(Insertar grillitos cantando)

- Eso es sumamente estúpido – dijo Arhes.
- ¡Dhá! Ya lo sabemos – dijo Adagio.
- ¿Quieren decirme que se robaron un libro de pociones mágicas (burlando la seguridad mágica de Opera), robaron ingredientes mágicos (del jardín de un maniaco-psicópata que probablemente las vaya a matar y lo haga parecer como un accidente), realizaron un hechizo considerado de alta magia negra (porque eso es lo que ese libro es), rompieron regla, tras regla, tras regla; le partieron su mandarina a Réquiem (y a mí también, tenemos la misma mandarina), tienen un récord criminal, casi-casi tirándole a presidiarias... por un beso de moi?
- Halagador, ¿no es cierto? – dijo Irasumi sonriendo de oreja a oreja.

Arhes se quedó serio por unos segundos pero luego comenzó a reír a carcajadas mientras las otras dos se vieron con cara de que tal vez ya hubiera perdido la poca razón que tenía. El ángel tronó sus dedos y dos rosas aparecieron en su mano. Tomó de la mano a Adagio, la puso de pie y ofreciéndole una de las rosas, dijo:

- Una para la linda princesita que avergonzó a toda la corona y su histórico linaje en una sola tarde – dicho esto, la besó (beso bien dado, así de esos que se te cae la baba de verlo). Irasumi emitió un chillido de ternura. Terminado, Adagio estaba en la nube más alta - ¿Rico? – preguntó Arhes.

Adagio no supo si dijo o si movió la cabeza diciendo que sí. Lo único que sabía era que probablemente era un charco con dos ojos flotando en el lugar en el que estaba parada. Arhes entonces se dirigió a Irasumi. Ofreciéndole la segunda rosa, dijo:

- Y la otra para la linda nena a la que probablemente su familia le hizo fiesta a su primer arresto – dicho esto, la besó (de nuevo, bien dado, pero que duró menos que el beso que le dio a la princesa. No que eso fuera malo, digo, un beso bien dado de Arhes es un beso bien dado de Arhes y equivale a toda una eternidad de besos de cualquier otro). Al terminar, Arhes le sonrió y se acercó a su oído para susurrarle algo que hizo que Irasumi se pusiera de mil colores y cayera al suelo al no poder sus piernas sostenerla por más tiempo. Con esto, Arhes se dio la media vuelta y se fue.

Adagio se sentó al lado de Irasumi con una sonrisa de oreja a oreja y las mejillas coloraditas. Irasumi todavía estaba como que “ida”.

- ¡Eso fue magnífico! – exclamó Adagio apretando el brazo de Irasumi y a su rosa al mismo tiempo.
- Sí... magnífico... – dijo Irasumi viendo su flor.

Mientras que la de Adagio se puso de un color rosado intenso, la de ella se pintaba de azul con contornos de un hermoso color rojo.

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Love Potion No. 9 --- 5

Episodio 5: La Guerra Pt 2


Adagio salió corriendo en cuanto Arhes salió volando a pesar de los gritos de la institutriz (que parecía que tenía un ataque/embolia/orgasmo todo al mismo tiempo). Se topó con varios guardias, consejeros (salieron volando papeles), damas de la corte (todas como palos de bolos, pa’ ningún lado), pero aquello era como tratar de detener a un tren a toda velocidad (hay que darle méritos a la muchacha, porque correr y seguir corriendo hasta salir de palacio en dirección de la plaza, en tacones). Llegó a la plaza ya jalando aire para seguir viva. Sentía que el corazón se le iba a salir, pero su búsqueda frenética de Arhes seguía porque no quería ser la culpable (según ella) de que dos Guardias Principales se partieran su mandarina en gajos (que resulta ser la misma mandarina, ¿verdad? Pero en fin).

- ¡Amor mío! – escuchó la voz, pero no fue lo suficientemente rápida para evitar el momento en que Réquiem, en picada, la cargó y se elevó nuevamente. El grito de Adagio fue ahogado por el aire – No temas, - le dijo Réquiem dándole un besito en la mejilla – no te dejaré caer... todavía. – Adagio lo miraba con terror, aferrada a su cuello como “el corcho” a la botella.
- Te juro que si me dejas caer, ¡no me voy sola!
- ¿A quién perseguías con tanto añico? Tus mejillas se ven rosadas y tu corazón late con fuerza.
- (y el hecho de que casi me matas del susto no cuenta, bastardo) ¡A nadie! ¡Me encanta correr! Es sano.
- Mentirosa – dijo Réquiem restregando su nariz con la de Adagio – yo se que perseguías a alguien. Dime.
- A --- Irasumi.
- ¿Está aquí? – Réquiem detuvo su vuelo para buscar a la chica mencionada con entusiasmo.
- ¿Me puedes bajar?
- Solo si me das un beso.
- ¡REQUIEM! – y el grito hizo que se le helara la sangre a Adagio mientras Réquiem se viró justo para evitar la flecha que iba en su dirección.
- ¡ARHES! ¿COMO TE ATREVES---? – gritó Réquiem. Arhes se acercó y se detuvo a medio vuelo.
- ¡Ah! – exclamó Arhes - ¿Así que me engañas con este?
- ¿Engaño? – preguntó Réquiem a Adagio, quien ahora realmente temía por su vida - ¿Acaso has hecho de las proposiciones indecorosas de este?
- ¡Yo no estoy engañando a nadie! – exclamó Adagio angustiada – No se vayan a pelear ahora, no quiero morir joven.

Réquiem y Arhes descendieron a media plaza. Réquiem depositó a Adagio en el piso y así, con público y chica en medio (con la cara oculta entre las manos porque por más que quiso escabullirse de ahí, ambos se lo impidieron), comenzaron a discutir apasionadamente.

- ¡Esto no puede seguir así! – exclamaba Arhes amenazador - ¡Siempre te metes en mi vida!
- ¿Tu vida? ¡Yo la vi primero!
- ¡Pero ella me prefiere a mí, no a un gusano que se la mantiene encerrado haciendo cochinadas con los cadáveres!
- ¡Uy sí! ¡El pirujo en persona hablando! ¿A cuántas te has tirado, eeh? ¡Con eso de que no tienes preferencias y te vale un carajo lo que digan o hagan los demás, seguro y ya te has cogido a TODO EL PUTO REINO!
- ¡YA POR FAVOR LOS DOS! – gritó Adagio separándolos con las manos. Ya les habían hecho hasta bolita y toda la cosa.
- ¡Estoy de acuerdo! ¡Adagio! Elige ahora: a mí o al necrofílico este.
- Sí, Adagio – dijo Réquiem – al necrofílico o a la sífilis andante.
- ¡A ninguno de los dos! – chilló Adagio - ¡Parecen niños! ¡son Guardias Principales, por los dioses, compórtense como tal! – y viendo al público - ¡y ustedes qué! ¿No tienen cosas más importantes qué hacer? ¡HUCHALE!

Adagio avanzó con paso firme entre la gente, quien le abría el paso, siguiéndola con las miradas. Se mantuvo así, sin detenerse hasta llegar a palacio, escuchando a Arhes y a Réquiem gritar su nombre a lo lejos, sin hacerles caso. Irasumi se encontró con ella justo en los jardines principales del palacio.

- ¡Adagio!
- ¡Irasumi, sálvame! – exclamó Adagio abrazándola. Arhes y Réquiem se detuvieron ahí. La gente - ¡Al chisme!
- Irasumi... – suspiró Réquiem
- ¡NO TE ATREVAS A DIRIGIRLE LA PALABRA A MI ESPOSA! – gritó Arhes.
- ¿ESPOSA? – gritaron al unísono Irasumi y Réquiem mientras que en el fondo hubo un “!NOOO!” generalizado de varias féminas (bueno, hasta desmayos hubo).
- ¡Bueno! Futura esposa.
- Ella es mi novia – dijo Réquiem tomando a Irasumi de un brazo y jalándola hacia él.
- ¡OYE! – chilló Irasumi. Arhes la tomaba del otro brazo.
- No, - dijo – mi futura.
- ¡No soy de ninguno de los dos! – Irasumi se soltó. Se dirigió a Arhes apuntándolo con el dedo – Además, ¡andabas de volado con mi mejor amiga!
- ¡Ella me provocó, lo juro! – se defendió Arhes.
- ¡Ay sí, verdad, que a gusto! – se volteó con Adagio – y debo decirte que este (apuntó a Réquiem) me fue a dejar un pastel hoy por la mañana.
- ¡Traidor! – exclamó Adagio siguiéndole el teatro a Irasumi - ¡Me dijiste que solo a mi me hacías pasteles!
- ¡Ella me provocó, lo juro! – se defendió Réquiem.
- Esto no se queda así – dijo Arhes amenazando a Réquiem – más te vale que te cuides la espalda, hermanito, porque te voy a quitar de mi camino. El amor de mis dos mujeres es mío y no comparto.
- Te tendré miedo, pos este; vente, papá, órale, llégale – dijo Réquiem en tono retador. Arhes bufó y se fue. Réquiem se fue por el otro lado y las dos mujeres se quedaron ahí, en medio de la gente (y varias chicas listas a partirles su mandarina a las dos por obvias razones).
- ¿Crees que alguien se dio cuenta? – preguntó Irasumi.
- ¡Ay no! – exclamó Adagio abrazando a Irasumi otra vez. Irasumi tragó saliva. Opera estaba ahí.

A lo lejos, Canción de Cuna y Heavy Metal estaban viendo el show desde una de las bardas que rodeaban los jardines. Ambos estaban en su “lunch break”, compartiendo los emparedados de jamón de una y los de crema de cacahuate del otro.

- ¡Esto de ser viuda apesta! – exclamó CC pateando el aire - ¡Nadie se quiere aprovechar de mi! ¡Tenía más pegue cuando estaba casada!
- Esto es genial – dijo Heavy entre risas.
- No tiene nada de gracia.
- ¿Qué no? ¡Mira, hay un PEDO mundial y es la primera vez que yo no tengo NADA que ver!

La Reina Música entró a su despacho, angustiada porque le habían comunicado que su hija y su amiga habían estado en medio de un pleito entre dos Guardias Principales. Estaba angustiada por el bienestar de las dos muchachas y en segunda, angustiada por saber qué era el problema y cuáles habían sido los Guardias. Al entrar, encontró a Opera, de pie y con los brazos cruzados, cara de muy pocos amigos, viendo fijamente a dos cabizbajas muchachitas que ya se olían lo peor por venir.

- ¿Qué pasó? – preguntó la Reina.
- Pasa que tu hija y su amiguita son un par de idiotas.
- ¿Qué? – preguntó la Reina confundida. Irasumi suspiró.
- Le dimos a Arhes una poción de amor y Réquiem accidentalmente se la comió también.
- Funcionó – dijo Adagio – y ahora los dos se quieren matar.

La reina estaba boquiabierta.

- ¡¿Le dieron una poción de amor a Arhes!? (las dos chicas dijeron que “sí” con la cabeza) ¡¿Y funcionó?! (la reina no puede ocultar su asombro al ver que ambas respondían que “sí” por segunda vez) ¡Guao! ¿Cuál fue?
- ¡AHEM! – Opera la miró con ojos desorbitados.
- ¡Oh! Digo, mal, niñas, muy mal... no, en serio, ¿cuál fue?
- Una de un tal Ypsilon Raga – dijo Irasumi. En eso, Aik entró precipitadamente, notablemente espantado.
- ¿Qué pasó? – dijo. Pareció calmarse un poco al ver a Irasumi viva, pero luego cayó en cuenta de que estaban Opera, la Reina y Adagio también y su calma se convirtió en enojo hacia su vástaga en menos de lo que canta un gallo - ¿Qué pasó?
- Tu engendro del demonio y el mío hicieron una poción de amor, se la dieron a Arhes y a Réquiem y ahora los dos imbéciles se quieren matar. Por cierto, la poción es firma y alma de Ypsilon Raga – dijo Opera severamente.
- ¡¿Le dieron una poción de amor a Arhes!? ¡¿Y funcionó?! ¡Guao! ¿Cuál fue?
- ¡AHEM!
- Digo, mal, niñas, muy mal... no, en serio, ¿cuál fue?
- Ps una que decía “Love Potion No9” – dijo Adagio.
- ¿Y de dónde la sacaron? – preguntó la Reina.
- Del despacho de mi padre.
- ¿Burlaron la seguridad? – preguntó Opera sin ocultar ahora él su asombro. Ambas chicas se vieron.
- ¿Había seguridad? – preguntó Irasumi.
- ¿Y de dónde carajos sacaron los ingredientes? – preguntó Aik.
- Los robamos, del jardín de Ragdelion – dijo Adagio.
- ¡Dios santo! – exclamó Opera, quien actuaba como si el mundo se fuera a terminar - ¿Robar, Adagio, robar?
- En defensa nuestra, ¡nunca pensamos que fuera a funcionar! – exclamó Irasumi como que no quiere la cosa – Digo, es Arhes. Además, se les va a pasar en 24 horas, o sea, si se los dimos ayer por la tarde, hoy pa’ la misma hora se les quita.
- Si es que no se matan primero – dijo Adagio.
- Buen punto.
- Hay que encontrarlos y ponerlos bajo arresto. – dijo la Reina decidida – Enviaré por ellos. El festival debe continuar, no hay que sembrar el pánico. Adagio, a tu habitación; hablaré contigo más tarde. Aik, por favor, llévate a Irasumi.
- Alteza, no sabe cuánto lo siento – dijo Aik apenado y tomando a su lepa del brazo, jalándola hacia afuera. Ambas chicas se vieron como quien se despide para siempre. La puerta se cerró y la Reina suspiró aliviada.
- Bueno, - dijo - al menos no se trata de Heavy Metal. – y Opera estuvo de acuerdo.

Afuera, Aik no le dirigió la palabra a Irasumi durante todo el camino. Mil veces hubiera preferido la chica que su padre se hubiera vuelto loquito, diciéndole mil veces la gran cantidad de líos en los que estaba. Y durante todo el camino, rogó porque ni Arhes ni Réquiem se aparecieran en su camino; temía que Aik, con ese ánimo, realmente los dejara con dos puestos vacantes. Al llegar a la casa, Devon y Leyb estaban a punto de irse rumbo al concierto.

- Adelántense – dijo Aik – Tengo que hablar con su hermana.

Aik entró. Irasumi vio con angustia a sus dos hermanos, quienes la vieron con ojos de “¿qué le hiciste?”. Desde adentro de la casa, escuchó el grito: “¡Irasumi!” y tragó saliva. Leyb le puso la mano sobre el hombro.

- Fue un placer – le dijo. Devon asintió y ambos siguieron su camino.

Irasumi entro y se recargó sobre la puerta al cerrarla. Aik estaba sentado en el sofá, llevándose las manos a la cara y descubriendo sus cabellos hacia atrás. Irasumi sentía el nudo en el estómago.

- Lo que me vayas a decir, dímelo ya – dijo. Aik la vio.
- Vete a tu cuarto – dijo serenamente – No quiero verte en el festival esta noche, no vaya a ser que salgas lastimada. Ya mañana, cuando el efecto de la poción se haya pasado, entonces hablamos.

Aik se levantó, le dio una palmada en los hombros, un beso en la frente y se fue. Irasumi se sintió como cucaracha. Subió las escaleras prácticamente arrastrando el alma. Se dejó caer sobre su cama aguantándose las ganas de llorar. Nunca antes había visto la mirada de decepción que su padre le había lanzado esa tarde y ahora estaba arrepentida de lo que había hecho. De pronto, escuchó golpeteo en su ventana. Levantó la cara para ver a Arhes ahí, balanceándose sobre la rama del árbol cercano a su ventana con un gran ramo de rosas entre sus manos. Irasumi avanzó con pasos lentos hacia la ventana, la abrió e inmediatamente Arhes le ofreció las rosas.

- Perdóname. – le dijo antes de que Irasumi le pudiera decir algo – Fui grosero contigo y con tu amiga. Prometo que no vuelve a pasar. ¿Me perdonas?
Irasumi tomó las rosas y estas se tornaron de un color rosa con puntas rojas. Arhes le sonrió; Irasumi bajó las flores y lo miró acongojada.
- Arhes...
- ¿No te gustan las flores? – preguntó Arhes mortificado.
- No es eso – dijo Irasumi dejando las flores a un lado y tomando luego las manos de Arhes entre las suyas. La mirada del ángel era de confusión y ella no pudo sostenerle la mirada; sabía lo que tenía qué hacer – las flores son lindas.
- ¿Pero? No, espera, mejor no; – dijo Arhes antes de que Irasumi comenzara a hablar – “Son lindas, pero no son de Réquiem,” es eso, ¿verdad?
- No. Arhes, eso que sientes por mi y por Adagio... no es real.
- No entiendo – dijo Arhes levantando la ceja. Irasumi suspiró con desánimo.
- Arhes, ¿eso que dices que sientes por mi y por Adagio? Bueno, es porque Adagio y yo te dimos una poción de amor, de esas que hizo Ypsilon Raga. Ni siquiera vas a querer matar a Réquiem... bueno, tal vez sí, no sé qué tipo de relación llevaban ustedes dos antes de esto... Por cierto, Réquiem también está bajo el efecto de la poción – Arhes soltó sus manos. La miraba entre asombrado, dolido, traicionado y una mezcla de emociones que Irasumi mejor no quiso descifrar – y fue un accidente. Lo de Réquiem fue un accidente, no queríamos embrujarlo a él.
- ¿Una poción? ¿Por qué harían tal cosa?
- Por una estupidez, ¡qué sé yo! El caso es que el efecto de esa poción te hace tener ese sentimiento, que no es real y que en un par de horas se acaba y ya.
Arhes bajó la mirada para tratar de encontrar las palabras qué decir en seguida. Irasumi le regresó las flores.
- Quédatelas – dijo Arhes con voz apagada.
- Arhes... yo no... – comenzó a decir la chica, pero Arhes levantó la cara y le dirigió la mirada más profunda que ella hubiera visto.
- Esto que siento aquí adentro, muy adentro, es algo que he estado esperando durante siglos para que apareciera y que en un momento dado dudé que pudiera sentirlo... es un algo que me hace sentir como si el hueco en mi pecho se llenara y por fin estuviera terminado... ¿y me dices que es efecto de una poción de amor? ¿Qué clase de monstruo eres?
- Arhes, yo no quise hacerte daño, de verdad.
- Es Réquiem, ¿verdad? – la voz de Arhes se tensaba – Estás tratando de protegerlo y por eso me dices todo esto, ¿verdad?
- No estoy protegie---

Arhes emprendió el vuelo antes de que Irasumi pudiera terminar. Con un gruñido de desesperación, Irasumi vio hacia abajo, midió su distancia y trepando cual changa era, comenzó a bajar del árbol entre padres y madres (nunca se le ocurrió que estaba sola en casa y que Aik había dejado la puerta abierta de la casa). Una vez en el piso (de puritito sentón) se puso de pie y a correr hacia el escenario central, en donde se llevaría a cabo el concierto masivo para introducir a la nueva Orquesta Filarmónica de la Ciudad Música y dar inicio a los festivales del invierno.

Adagio por su parte abría la puerta para que su madre, la Reina Música entrara. Ambas se sentaron sobre la cama de la princesa, quien sentía las miradas de su madre como un acto de desaprobación de los hechos. Ni ella se reconocía. Hacía una semana, era calladita, recatada y ni por la mente le pasaría andar en semejantes líos (bueno, eso de ver chicos desnudos con el telescopio era una excepción a la regla, pero estando en su lugar, ¿quién no aprovecharía el taco de ojo?)

- Adagio, no sé qué decirte.
- Estás decepcionada de mis acciones, lo sé, lo sé – dijo Adagio cubriéndose el rostro con las manos - ¡soy un asco!
- No eres un asco, eres una adolescente. Debo admitir que yo era exactamente igual a ti a tu edad... pero eso de manipular las emociones de dos ángeles musicales es algo imperdonable, inclusive penado con cárcel.
- ¡Ay dios! – exclamó Adagio con angustia. Ya se veía tras las rejas, vestida con rayitas y siendo la perra de otras presas (o presos, lo que era peor).
- Necesito que me ayudes. – dijo entonces su madre. Adagio parpadeó y se volvió a verla. La Reina hablaba en serio – No puedo comunicarme con ninguno de los dos y tal vez tú puedas llamarlos. No quisiera usar la palabra “carnada”, pero eso es exactamente lo que vas a ser. Será parte de tu castigo; eso y mucho tiempo de servicio comunitario.
- ¿Y qué pasará con Irasumi?
- Dejaré que su padre se encargue de ella, pero le pediré que le incluya el servicio también. – la Reina sonrió – Me alegra que hayas hecho amistades, Adagio.
- Vamos a ser carnada, entonces – dijo Adagio decidida y poniéndose de pie.
- Vas a tener que cantar.
- ¡¿Qué?! ¡No! – exclamó con desasosiego.


TBC

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